El cielo de Oriente Medio oscila entre la esperanza de un acuerdo histórico y la realidad brutal de los ataques militares. Mientras Washington y Teherán parecen estar inmersos en un complejo maratón diplomático, la situación sigue siendo tensa en torno al estrecho de Ormuz, pulmón energético mundial, y al dosier nuclear iraní.
Ultimátum sobre el programa nuclear
Donald Trump ha elevado el tono. En una comunicación directa a través de su red Truth Social, el presidente estadounidense ha fijado sus condiciones: el uranio enriquecido iraní deberá ser entregado « inmediatamente » a Estados Unidos para su destrucción o eliminado en el lugar bajo supervisión internacional. Una operación que deberá desarrollarse bajo la mirada atenta de la Comisión de Energía Atómica. El mensaje de la Casa Blanca es claro: « Será un acuerdo excelente para todos o no habrá acuerdo en absoluto ».
Entre el alto el fuego y los « ataques de autodefensa »
El terreno, sin embargo, contradice a veces el optimismo de las salas de negociación. El Mando Central estadounidense (Centcom) confirmó haber llevado a cabo este lunes « ataques de autodefensa » en el sur de Irán. Al atacar lanzaderas de misiles y barcos iraníes acusados de intentar colocar minas, el ejército estadounidense asegura actuar por necesidad para proteger a sus tropas. Este intercambio de disparos se produce, no obstante, en un contexto de alto el fuego teórico, lo que ilustra la extrema fragilidad del diálogo en curso.
Mercados: La energía contiene la respiración
Esta alternancia de declaraciones diplomáticas y escaramuzas militares dicta el ritmo de los precios del crudo. Gracias a un rayo de esperanza sobre una posible desescalada, los precios del petróleo cayeron este lunes: el crudo WTI bajó de los 91 dólares, mientras que el Brent se situó en 97,22 dólares. Como consecuencia, el precio medio de la gasolina en Estados Unidos retrocedió ligeramente, estabilizándose alrededor de los 4,50 dólares por galón.
Sin embargo, los analistas mantienen la cautela. Patrick De Haan, de GasBuddy, advierte que la volatilidad de los precios seguirá siendo la norma mientras el estrecho de Ormuz —por el que transita el 20 % del suministro petrolero mundial— no esté totalmente asegurado y no se selle un acuerdo concreto.
El balance es claro: Aunque las negociaciones « avanzan bien » según Donald Trump, la estabilidad de la región sigue pendiente de la ecuación nuclear y de la libertad de navegación en un estrecho que está, más que nunca, bajo estrecha vigilancia.

