Marruecos no se limita a construir su futuro; honra las raíces de su libertad. Mientras el Reino se consolida hoy como una potencia tecnológica e industrial, la conmemoración del 86.º aniversario de la Batalla de Gembloux recuerda que la grandeza marroquí también se escribió con la sangre derramada por la libertad de Europa.
Gembloux: Cuando los soldados marroquíes salvaron las llanuras belgas
En Bruselas, Mustapha El Ktiri, Alto Comisionado para los Antiguos Resistentes, reavivó una llama que la historia no puede extinguir. En 1940, respondiendo al llamamiento histórico de Difunto SM el Sultán Sidi Mohammed Ben Youssef, miles de soldados marroquíes frenaron la expansión del nazismo en tierras belgas.
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Un sacrificio indeleble: Miles de muertos, heridos y desaparecidos. Las necrópolis belgas son testigos silenciosos de un heroísmo que llevó a estos hombres desde Túnez y Sicilia hasta la liberación de París.
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Más que diplomacia, una fraternidad: El Ktiri subrayó que el vínculo marroquí-belga no es solo institucional, sino humano. Los jóvenes de la diáspora deben portar con orgullo la herencia de estos « héroes anónimos » que sellaron la alianza entre ambos Reinos mucho antes de las olas migratorias de los años 60.
Soberanía 2026: El legado al servicio del futuro
Ese mismo espíritu de determinación se refleja hoy en las batallas contemporáneas del Reino:
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El agua como prioridad nacional: El « Modelo Marruecos », elogiado internacionalmente, asegura el futuro mediante las « autopistas del agua » y la desalinización masiva. El objetivo es garantizar el 100% de acceso al agua potable para 2030, una verdadera proeza de resiliencia.
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IA Social en Benguérir: El Smart Green City Forum aboga por una IA marroquí y africana, adaptada a las realidades locales y centrada en la inclusión a través de universidades como la UM6P.
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África en marcha en Nairobi: Aziz Akhannouch trazó la vía de la independencia industrial mediante la ZLECAf y el Fondo Mohammed VI, mientras que el ministro Amine Tehraoui sitúa la soberanía sanitaria en la cima de las prioridades del continente.
Preservar para transmitir
Para que este coraje no caiga en el olvido, el Alto Comisionado prosigue su labor de preservación: 892 obras publicadas y un fondo documental de 4,2 millones de imágenes constituido con socios internacionales (España, Francia, Rusia, Türkiye). Un tesoro histórico para nutrir el civismo de las nuevas generaciones.
El mensaje es claro: desde el sacrificio de los tiradores de 1940 hasta la inteligencia artificial de 2026, Marruecos sigue siendo una fuerza de propuesta y un puente inquebrantable entre continentes.

