La cuestión del Sáhara marroquí entra en una nueva etapa diplomática. La no renovación del mandato de la MINURSO por parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el 30 de octubre, ha suscitado en Marruecos y en el extranjero una serie de reacciones que coinciden en una misma constatación:
El expediente ya no se plantea en los mismos términos que durante los últimos treinta y cinco años. Para numerosos responsables políticos, parlamentarios y observadores, esta evolución sitúa en primer plano la dinámica diplomática marroquí y la Iniciativa de Autonomía bajo soberanía marroquí.
El comunicado del Gabinete Real, publicado tras la reunión del Consejo de Seguridad, otorgó a este acontecimiento una especial relevancia. Calificó la no renovación del mandato de la MINURSO como una evolución importante y un paso significativo hacia el cierre definitivo del expediente del Sáhara marroquí en las Naciones Unidas. El comunicado también subrayó que esta evolución coincidía con la celebración de la Fiesta de la Unidad, instituida por Su Majestad el Rey Mohammed VI para representar el paso de una lógica de gestión del expediente a un enfoque de transformación profunda de sus parámetros.
El Gabinete Real precisó que la no renovación debía conllevar, en los próximos días, el fin de la presencia de la misión en las provincias del sur, incluido el traslado de su personal y la retirada de sus vehículos, equipos y símbolos. También consideró que esta evolución debería marcar el fin del examen de esta cuestión por parte del Consejo de Seguridad y la suspensión del proceso político de la ONU en su forma actual. Al mismo tiempo, Marruecos reafirmó su compromiso con el alto el fuego, en defensa de su integridad territorial, su seguridad nacional y la tranquilidad de sus ciudadanos.
En el centro de esta nueva etapa figura la resolución 2797, adoptada el 31 de octubre de 2025, que situó la Iniciativa marroquí de Autonomía en el centro del marco de negociación para alcanzar una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable. El Gabinete Real recuerda que más de dos tercios de los Estados miembros de la ONU, entre ellos miembros permanentes del Consejo de Seguridad y potencias influyentes, respaldan la autonomía bajo soberanía marroquí como marco de solución.
Análisis internacionales que apuntan a un cambio de dinámica
En Washington, Ilan Berman, vicepresidente del American Foreign Policy Council, considera que la votación celebrada en el Consejo de Seguridad refleja una «evolución profunda» que consagra la preeminencia de la Iniciativa marroquí de Autonomía. Según él, más allá de la no renovación del mandato de la MINURSO, el elemento determinante reside en el creciente apoyo de la comunidad internacional a este plan, que considera la vía más fiable y equitativa para garantizar la estabilidad a largo plazo en la región. A su juicio, la cuestión del Sáhara parece inclinarse cada vez más a favor de Marruecos.
Por su parte, el jurista francés Hubert Seillan enmarca esta evolución en la dinámica diplomática emprendida por Marruecos durante las dos últimas décadas bajo el liderazgo de Su Majestad el Rey Mohammed VI. Señala que la Iniciativa de Autonomía, respaldada ya por una mayoría ampliamente predominante de Estados, ha llevado al Consejo de Seguridad a situarla como base de una solución justa, duradera y mutuamente aceptable. Tras treinta y cinco años de presencia, la MINURSO le parece un dispositivo anacrónico. También destaca que los consulados instalados en Laayún y Dajla reflejan la evolución del reconocimiento internacional de la legitimidad marroquí. En su opinión, esta dinámica puede favorecer una solución al diferendo y contribuir a la paz y al desarrollo en África Occidental.
Para Emmanuel Dupuy, presidente del Instituto de Prospectiva y Seguridad en Europa (IPSE), la no renovación del mandato abre una nueva fase del proceso de solución, marcada por la consolidación del plan marroquí de autonomía como única base de las conversaciones políticas. El geopolítico francés considera que las dificultades persistentes a las que se ha enfrentado la misión, creada hace treinta y cinco años, invitan a privilegiar un enfoque político basado en la resolución 2797. Estima que, una vez aceptado el principio de una solución política con la autonomía marroquí en el centro del proceso, «no habrá marcha atrás».
La misma interpretación aparece en las declaraciones de otros observadores. La escritora jordana Amal Jabbour considera que la no renovación ofrece la oportunidad de superar un mecanismo de gestión del conflicto y unas fórmulas de la ONU que juzga obsoletas. A su entender, Marruecos ha pasado de un proceso tradicional a un enfoque político cuyo fundamento es la autonomía.
En Senegal, Abdoul Latif Aïdara, del Centro Internacional de Investigación y Análisis de Políticas de Paz, Seguridad y Desarrollo (CISPAIX), califica esta evolución de importante punto de inflexión tras treinta y cinco años de funcionamiento de la MINURSO. Según él, el mandato de la misión ya no se corresponde con las realidades actuales y la Iniciativa marroquí de Autonomía representa la vía que debe privilegiarse para alcanzar una solución duradera.
El debate se orienta hacia la consolidación de los logros
Para Brahim Fassi Fihri, presidente del Instituto Amadeus, la no renovación del mandato constituye un episodio histórico que rompe con treinta y cinco años de gestión del expediente. Considera que el comunicado del Gabinete Real precisa su significado y establece una orientación para la etapa siguiente. La dinámica marroquí se apoya, según su análisis, en varias dimensiones complementarias: la Iniciativa de Autonomía como marco institucional, el desarrollo de las provincias del sur y la ampliación del apoyo internacional.
Al referirse a la evolución iniciada en 2007, señala que el proyecto de resolución respaldado por Estados Unidos refleja, a su juicio, una realidad política, territorial, económica y social. Destaca, en particular, la soberanía, el funcionamiento de las instituciones, el desarrollo, la vocación atlántica de las provincias del sur, las infraestructuras, la energía y la conectividad africana.
Brahim Fassi Fihri insiste, no obstante, en la necesidad de un trabajo político e institucional metódico para transformar los apoyos diplomáticos en asociaciones económicas, cooperación territorial y proyectos concretos. También recuerda que es necesario distinguir entre la no renovación del mandato de la misión y el cierre del examen del expediente por parte del Consejo de Seguridad, ya que se trata de dos procesos diferentes. La Fiesta de la Unidad, celebrada el 31 de octubre, aporta, según él, una profundidad adicional a esta etapa.
Una movilización parlamentaria y nacional firme
En el Parlamento, las reacciones han reflejado la voluntad de presentar esta evolución como un logro nacional que debe consolidarse. El presidente de la Cámara de Representantes, Ahmed Touizi, consideró que la no renovación del mandato de la MINURSO marcaba una nueva etapa para Marruecos, caracterizada por la consagración de la soberanía nacional y la preservación de los logros, en el respeto de la legalidad internacional.
Durante una sesión conjunta de ambas Cámaras dedicada a los últimos acontecimientos relacionados con la cuestión nacional, recordó el lugar central que la resolución 2797 otorga a la Iniciativa de Autonomía. También presentó el comunicado del Gabinete Real como un paso significativo hacia el cierre definitivo del expediente en las Naciones Unidas. Al abordar las consecuencias de la no renovación, insistió en el fin de la presencia de la misión en las provincias del sur, de conformidad con los términos del comunicado real, incluido el traslado de sus miembros y la retirada de sus vehículos y equipos.
Ahmed Touizi atribuyó esta evolución a una visión real de largo plazo y a una diplomacia constante. Instó a proseguir el desarrollo de las provincias del sur y a reforzar la presencia de Marruecos en la escena internacional. También se refirió a la situación de las poblaciones de los campamentos de Tinduf y a la necesidad de poner fin a sus sufrimientos, al tiempo que reafirmó que la integridad territorial del Reino no puede ser objeto de negociación.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Consejeros, Mohamed Ould Errachid, saludó lo que considera una apuesta de la comunidad internacional por el realismo y la credibilidad de Marruecos. Destacó la diplomacia real y agradeció a los Estados, gobiernos, parlamentos y organizaciones que respaldan la posición marroquí. En particular, señaló el apoyo de once miembros del Consejo de Seguridad al proyecto de resolución presentado, así como la evolución de las posiciones europeas y el respaldo de nuevos Estados.
Mohamed Ould Errachid recordó asimismo los fundamentos históricos y democráticos de la posición marroquí, los vínculos de lealtad y la representatividad de los cargos electos de las provincias del sur, donde destacó los índices de participación registrados en las elecciones legislativas del 23 de septiembre. Instó a continuar la acción parlamentaria bilateral y multilateral, consolidar la unidad nacional y poner fin al sufrimiento en los campamentos de Tinduf, evocando la posibilidad de que sus poblaciones regresen a su patria.
En una declaración conjunta, los miembros de ambas Cámaras saludaron el comunicado del Gabinete Real del 30 de octubre y los resultados de la diplomacia marroquí. Situaron esta evolución en el marco de la resolución 2797 y de la Fiesta de la Unidad, al tiempo que reiteraron su apoyo a la Iniciativa de Autonomía bajo soberanía marroquí como base de la solución. También llamaron a proseguir los esfuerzos diplomáticos y el desarrollo de las provincias del sur, desde una perspectiva de justicia territorial y social.
La declaración también aludió a las responsabilidades jurídicas y humanitarias de Argelia respecto a las poblaciones de los campamentos de Tinduf y reiteró el llamamiento a encontrar una solución que ponga fin a su sufrimiento. Los parlamentarios mencionaron varios proyectos estructurantes, entre ellos la vía rápida Tiznit-Dajla, el puerto atlántico de Dajla, el gasoducto África-Atlántico y la Iniciativa Real destinada a facilitar el acceso de los países del Sahel al océano Atlántico. Por último, rindieron homenaje a las Fuerzas Armadas Reales y a los distintos cuerpos encargados de la seguridad, la protección civil y la administración territorial.
Partidos, sindicatos y sociedad civil respaldan la dinámica nacional
Las reacciones también trascendieron el ámbito institucional. Varios partidos políticos, organizaciones sindicales y asociaciones expresaron su satisfacción tras el comunicado del Gabinete Real.
La Agrupación Nacional de Independientes (RNI), la Federación de la Izquierda Democrática, la Unión Marroquí del Trabajo (UMT), la Asociación Nacional de Medios de Comunicación y la Fundación Internacional de Comunicación de las Mujeres saludaron esta evolución, que consideran un punto de inflexión en el tratamiento del expediente del Sáhara marroquí.
La RNI reiteró su respaldo al enfoque real. Por su parte, la Federación de la Izquierda Democrática denunció los intentos de eludir la resolución 2797 y consideró que los bloqueos perjudican las perspectivas de paz y estabilidad. La UMT estimó que la no renovación, después de treinta y cinco años, abría una nueva etapa basada en la autonomía bajo soberanía marroquí.
La Asociación Nacional de Medios de Comunicación destacó el papel de los medios en el acompañamiento de esta evolución, mientras que la Fundación Internacional de Comunicación de las Mujeres expresó su apoyo a las iniciativas nacionales y su voluntad de movilizarse en los distintos foros dedicados a la defensa del Sáhara marroquí.
La Fiesta de la Unidad, prolongación de la movilización diplomática
La dimensión simbólica y nacional de esta etapa también centró un encuentro organizado en Rabat por el Club Diplomático Marroquí, bajo el lema «La Unidad de la Patria: logros diplomáticos y alcance de la preservación de la unidad mediante la solidaridad, la ayuda mutua y la cohesión».
Organizado con motivo del primer aniversario de la Fiesta de la Unidad, el encuentro permitió a varios diplomáticos volver sobre los logros de la diplomacia marroquí en relación con el Sáhara y sobre la importancia de preservar la unidad nacional. El presidente del Club, Abdelouahab Bellouki, recordó el alcance de la resolución 2797, que sitúa la Iniciativa de Autonomía en el centro del marco de negociación y constituye una referencia de la ONU para el proceso político.
Ali El Mhamdi subrayó que la Fiesta de la Unidad expresa la voluntad de preservar la unidad, la soberanía y la integridad territorial del Reino. Por su parte, Hassan Hami destacó el papel de la unidad en la construcción del Estado, así como la simbiosis social y espiritual y la consolidación de la identidad nacional.
A través de estas distintas posiciones se perfila una misma exigencia: convertir la evolución diplomática en una etapa de consolidación. Las reacciones de expertos extranjeros, responsables parlamentarios, formaciones políticas, sindicatos y representantes de la sociedad civil reflejan la importancia que se concede a la nueva configuración del expediente.
La no renovación del mandato de la MINURSO no cierra, por sí sola, todos los desafíos políticos y diplomáticos. Sin embargo, tal como la interpretan los responsables y observadores citados, marca un cambio de etapa en el que la Iniciativa marroquí de Autonomía ocupa un lugar central. Entre diplomacia, desarrollo de las provincias del sur y movilización nacional, el desafío consiste ahora en consolidar los logros y dar a esta nueva etapa todo su alcance.

