A 45 AÑOS DEL ASESINATO DE SALVADOR ALLENDE Dr. Mario H. Concha Vergara Director de la Fundación Olof Palme-Chile

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Foto "Le Parisien"
Dr. Mario H. Concha Vergara
Director FundacionOlof palme

Salvador Allende Gossens, murió hace 45 años el 11 de septiembre de 1973 luchando en el Palacio de La Moneda en Santiago de Chile. Allende era socialista y masón; fue médico cirujano y siendo muy joven había sido Ministro de Salud del Presidente Pedro Aguirre Cerda (Social Demócrata), creando la Ley más avanzada en términos de salud pública no solo para Chile sino que ella sirvió de ejemplos a países como Gran Bretaña.

Allende había sido elegido presidente por una coalición de centro izquierda más el Partido Comunista de Chile. Fue el primer presidente marxista elegido democráticamente en el mundo habiendo estado en el poder solo mil días, siendo asesinado durante el Coup d´Etait  liderado por el general Augusto Pinochet Iriarte, quien había sido nombrado como Comandante en Jefe del Ejército chileno, por el propio Allende, a quien Pinochet rendía, públicamente, descarada pleitesía.
La muerte de Allende suscita controversia hasta el día de hoy. Muchos derechistas, partidarios de Pinochet hasta hoy celebran su asesinato. Hay varios enigmas en la muerte de Allende: desde que se auto inmoló hasta que fue asesinado por un miembro del G2 (servicio secreto cubano), según me lo informó en cierta ocasión un diplomático marroquí. La verdad, es que no hay ninguna versión sobre su muerte que haya podido ser comprobada. Lo único que se sabe es que fue acribillado a balazos.
La Unidad Popular de Chile, trató de establecer un sistema socialista democrático haciendo profundos cambios en el sistema social y político del país.  Esto fue llamado “la vía chilena al socialismo” o “socialismo con empanadas y vino tinto” como la caracterizaba el propio Allende. Durante su mandato se logró  la nacionalización del cobre, con el apoyo unánime del Congreso al votar a favor todos los partidos incluyendo a los adversarios de Allende; la estatización de las áreas «claves» de la economía y la profundización de la reforma agraria, comenzada durante el gobierno de su amigo y compadre el demócrata cristiano Eduardo Frei.
En aquella época, los 70’, había una gran división internacional debido a la   Guerra Fría principalmente entre la URSS y EE.UU. que Allende tenía que manejar con mucho cuidado lo que no impidió que Kissinger y Nixon complotara en contra de su gobierno (Ver: papeles de la CIA) y tuvo que afrontar una grave crisis económica y financiera interna a causa  de un complot que saboteó la economía y que fue confesado años después por miembros de la derecha económica muchos de los cuales, actualmente, están en el gobierno. Debemos considerar también, que los partidos que apoyaron a Allende cometieron muchos errores. Los supuestos aliados de Allende, la Rep. Popular China y la URSS le negaron la sal y el agua a su gobierno al negarle préstamos que él necesitaba para hacer frente a la deuda externa cercana a los 400 millones de dólares. Es más, apenas Pinochet dio el golpe, china lo reconoció (antes que EE.UU.).
El origen de los Allende es vasco. Sus antepasados llegaron a Chile durante el siglo XVII y empiezan a destacar entre las familias aristocráticas a partir de la primera mitad del siglo XIX. El más sobresaliente de la familia fue su abuelo Ramón Allende Padín, El Rojo, radical y gran maestro de la masonería. Su padre Salvador Allende Castro fue también radical y masón. Trabajó como funcionario y como notario del puerto de Valparaíso. Se hizo conocido por su ingenio, dotes políticas (al igual que su padre) y su fanatismo por la chilenización de Tacna, Arica y Tarapacá. Contrajo matrimonio con Laura Gossens Uribe, hija de un inmigrante belga y una dama de la ciudad de Concepción. (Tomado de: https://es.wikipedia.org/wiki/Salvador_Allende).
Después del asesinato de Allende sobrevino una cruel dictadura en Chile la cual horrorizó al mundo. Hubo casi 4 mil asesinatos políticos, miles de partidarios del gobierno de la UP fueron torturados, hay más de 1500 desaparecidos y todo esto aún no cierra las heridas de las víctimas. Es más, aún no han sido juzgados todos los criminales de lesa humanidad.
En la actualidad, las Asociaciones de presos Políticos quieren que los gobiernos chilenos adopten políticas  similares a las impuestas por su majestad Mohamed VI de Marruecos quien otorgó no solamente perdón a los presos políticos sino que le dio indemnizaciones para que vivieran dignamente. En Chile, los ex P.P. viven como indigentes y los gobiernos después de la dictadura han reconocido a solamente unos 30 mil de ellos, los cuales se están muriendo mientras esperan una compensación económica del Estado por ser víctimas de la represión estatal.
El conocido autor y docente chileno-alemán Fernando Mires ha escrito:
 “Ningún asesino dirá jamás que mata porque le gusta matar. El ser humano intenta legitimar sus maldades, está en su naturaleza. Son las trampas de la razón de la que nos hablaba Kant. Con mayor motivo si se trata de asesinatos colectivos, genocidios, o grandes matanzas como las acontecidas a granel a lo largo de la historia universal de la infamia. Incluso Chile, tan alejado del mundo, un país de transcurrir pacífico y relativamente democrático, fue testigo de una de las tragedias más sangrientas conocidas a nivel continental”.
Allende, seguirá viviendo en el corazón de la mayoría de los chilenos por muchos años e incluso se hacen muchos actos por su memoria y, existe en la Plaza de la Constitución de Santiago un monumento que la derecha reaccionaria pretende retirar lo cual crearía graves problemas a la tranquilidad del país y, muchas ciudades del mundo, en América y Europa también se le rinde homenaje con monumentos, nombres de calles y avenidas, pues Allende, fue un campeón de la democracia.
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