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Aid Al Fitr: Cuando los Marrakchis velan por la revitalización de las tradiciones de sus antepasados

Usos y costumbres

Mientras se acerca Aid Al Fitr, varias familias en Marrakech, como en todas las demás ciudades del Reino, miran celosamente para revivir muchas tradiciones y costumbres, como herencia de sus antepasados, para celebrar, como se debe, esta fiesta religiosa y ésta, partiendo de una locura por la vestimenta tradicional así como por la preparación de varios platos y manjares de la pura cocina marroquí, engalana las mesas y despierta la alegría de todos.

Dentro de las familias Marrakchi, a pesar del peso de la modernidad y el cambio en los hábitos de consumo, la ropa tradicional sigue ocupando un lugar preponderante en las tradiciones, como lo demuestra el fuerte dinamismo que experimentan varios zocos de la Ciudad Ocre donde, mujeres y hombres acompañados de sus hijos y nietos, no dudan en acudir hasta allí, el momento de poder comprar sus trajes festivos y, al mismo tiempo, ofrecerse bandejas bien provistas de repostería y tartas variadas tradicionales, suficientes para satisfacer todos los gustos, incluso los más refinados. Otros, por el contrario, prefieren comprar todos los ingredientes necesarios y proceder a la preparación de manjares « 100% caseros, junto con varios platos, como « Mssamen » y « Baghrir » (tortitas marroquíes) que obligatoriamente deben tener lugar en la mesa de Aid Al Fitr especialmente, en el momento de los intercambios de visitas entre vecinos, allegados y familias, haciendo de esta fiesta un momento propicio para plantear el apego a la familia y saborear y compartir esta alegría colectiva.

Sin embargo, cabe señalar que el entusiasmo de las familias Marrakchi por la ropa tradicional y por la costura tradicional encuentra su fundamento en el significado cultural y social de estas creaciones puras del artesano marroquí, pero también en su belleza y su singularidad para cumplir con las expectativa. de clientes y ser el más adecuado para la celebración de este tipo de eventos religiosos tan queridos por todos los marroquíes, como es el caso también de las fiestas patrias.

En Marrakech, el apego a estas tradiciones y costumbres constituye parte integrante de la memoria colectiva, y de la cohesión familiar y social en general, en particular entre las mujeres y los niños que aprovechan la llegada de Aid Al Fitr para trasladar a vecinos y familiares, el tiempo de compartir su alegría y, en cierto modo, mostrar a todos sus ropas y trajes tradicionales, que ilustran, si es necesario, el gran saber hacer acumulado por el artesano marroquí así como su genialidad para hacer « obras de arte » donde la tradición y la modernidad se mezclan, con toda delicadeza.

En declaraciones a M24, el canal de televisión de noticias continuas de MAP, Hassan El Mazouni, profesor de la Facultad de Artes y Ciencias Humanísticas de Marrakech, dijo que este evento religioso tiene un gran simbolismo en los sentimientos y el espíritu de los marroquíes, ya que ofrece la oportunidad de reencuentro entre los miembros de la familia, e ilustra claramente este espíritu de hermandad y solidaridad entre los diferentes componentes de la sociedad marroquí. Al mismo tiempo, expresó su pesar por ver desaparecer ciertas tradiciones con el tiempo debido a las difíciles condiciones económicas y los cambios experimentados por las familias marrakchi, recordando que en la Ciudad Ocre, las familias solían reunirse en el pasado alrededor de una sola mesa Ftour (desayuno) o para preparar un almuerzo colectivo para sus miembros, que en la mayoría de los casos se asocia con vecinos y amigos.

En este sentido, recordó, en tono nostálgico, sus mejores días de infancia y su alegría con motivo del advenimiento de Aid Al Fitr cuando vestía ropa tradicional comprada en los Zocos de « Semarine » o « Arsat Lemâach ». Y para continuar que la fiesta es, además, la oportunidad de elegir la mejor ropa tradicional (djellaba, caftán, jabadour, zapatillas, tarbouche rojo, etc.) para los hombres o incluso caftanes cuidadosamente decorados y bordados para las mujeres, destacando que la ropa tradicional marroquí constituyen un verdadero patrimonio material y motivo de orgullo para todos, y reflejan plenamente la autenticidad y singularidad de la civilización marroquí.

 El Mazouni también se detuvo en la notable dinámica económica y comercial que se puso en marcha a nivel de los zocos y mercados tradicionales durante este período, capaz de permitir a los maestros artesanos y comerciantes lograr una excelente facturación, recordando que muchas familias de Marrakech cuidan escrupulosamente conservar ciertas tradiciones heredadas del pasado, en particular, durante la mañana del Aid en particular, la preparación para el desayuno del plato « Harbel » (mezcla de granos de trigo partidos y leche, servido con mantequilla derretida y miel), junto con una variedad de Tortas y panqueques marroquíes, todo servido con menta y té de hierbas.

Para el almuerzo, la elección suele ser un buen plato de cuscús bien surtido o un tagine de carne cuidadosamente preparado para estar a la altura de esta feliz ocasión.

A pesar del peso de la modernidad, los cambios experimentados por la sociedad marroquí y el espacio ganado por el « ready to wear » en la vida cotidiana de los hogares, la locura por la ropa tradicional sigue siendo el reflejo de estos sólidos vínculos que unen a las nuevas generaciones con sus antepasados. Otra hermosa ilustración de la autenticidad y diversidad de la civilización marroquí, tan profundamente arraigada en la historia del Reino. Map

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