« Antes de olvidar » Lisboa/Sahara Nueva etapa

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Bourita y Köhler en la reunión de Rabat, a mediados de octubre de 2017

 

 El ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Nasser Bourita no había acudido a Berlín, donde fue invitado por Horst Köhler enviado personal del Secretario General de la ONU para el Sahara. La reunión entre ambos tendrá lugar finalmente hoy martes, 6 de marzo. Pero ni la fecha ni el lugar son los elegidos por Köhler.

 El Enviado Personal había invitado al « Polisario » y Marruecos, así como a los dos países vecinos, Argelia y Mauritania, como una partes interesadas. De hecho, esta reunión podría ser un episodio como tantas rondas anteriores que habían conducido a nada. Este fue el caso de Christopher Ross, y 9 reuniones estériles, o incluso negativas, que no han avanzado un ápice en la vía de la solución. Y antes que él, James Baker.
A la luz de un análisis detallado, todo apunta hacia un importante cambio en el enfoque de Marruecos.
La secuencia actual se inicia con la llegada a Marruecos de Horst Köhler, el 15 de octubre de, 2017 en tanto que nuevo Enviado Personal del SG de la ONU. Köhler fue recibido el 17 de octubre por el Rey. Les dijo a sus interlocutores marroquíes que iniciaba, así, una etapa de escucha.
 
El 6 de noviembre, con ocasión del tradicional discurso de la Marcha Verde, el Soberano respondió públicamente, recordando lo que Marruecos pueda aceptar y lo que nunca podría aceptar:
– En primer lugar: no hay solución posible de la cuestión del Sahara fuera de la plena soberanía de Marruecos sobre el Sahara, ni de la Iniciativa de Autonomía que la comunidad internacional reconoció la seriedad y credibilidad
– Segundo: las experiencias pasadas deben permitir reflexionar sobre lo que es obvio: el problema no es encontrar una solución a este caso, sino llegar a establecer el proceso para llegar allí. Incumbe pues a los responsables de este conflicto prefabricado a asumir plenamente su responsabilidad en la búsqueda de una solución definitiva.
– Tercero: el pleno respeto de los principios fundamentales adoptados por el Consejo de Seguridad para tratar este conflicto regional artificial; el organismo de la ONU es, de hecho, el único organismo internacional responsable de supervisar el proceso de arreglo; y
– En cuarto lugar, el rechazo de cualquier exceso, cualquier intento de socavar los derechos legítimos de Marruecos y sus intereses superiores, en cualquier propuesta obsoleta para excluir el plan de arreglo de los parámetros de referencia seleccionados, la inserción inadecuada de otros temas, que son tratados por las instituciones competentes.
 Desde aquél discurso, todas las posiciones posteriores de Marruecos se basaron en esta grilla definida por el Monarca.
Dicho de otra forma: estas son las palabras del Rey al respecto:
No habrá ningún proceso, no habrá inicio, si no conocemos el punto de llegada. El proceso no es un fin en sí mismo.
-Argelia debe estar presente en la mesa redonda de cualquier proceso.
-El caso concierne solo a la ONU, ni a la UE ni a la UA. No habrá ningún proceso si la ONU intente involucrar a otros actores. La ONU no tiene el liderazgo de este tema, posee la responsabilidad exclusiva.
-Köhler solo está buscando una solución política justa, duradera y aceptable. En ningún caso puede haber interferencia en áreas tales como recursos naturales o monitoreo de derechos humanos.
Por lo tanto, Marruecos se distancia de cualquier proceso descontrolado.
La elección de Lisboa es altamente simbólica: es la ciudad de Guterres, el secretario general de la ONU.
Es la ONU la que tiene la exclusividad del expediente. Primero a través del Consejo de Seguridad, que ordena al Secretario General. Este último, que se encarga de una multitud de expedientes, designa a un enviado personal. Este último es un facilitador, no un negociador. Un facilitador en la búsqueda de una solución política, con parámetros previamente definidos por el Consejo de Seguridad.
La ONU en sí misma es un marco donde se abordan los problemas. No los resuelve.
 Con « Medias24 »