“Antes de olvidar” Marruecos/Política exterior El milagro africano

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Said Jedidi es periodista, escrtor y embajador de la paz por el Circulo Universal de embajadores de la paz (Ginebra)

No cabe la menor duda de que antes del retorno de Marruecos a la Unión africana el 30 de enero del 2017, la política exterior del país se inspiraba exitosamente de una dimensión islámica, con especial énfasis en un factor islámico como recurso político ya que este factor ha demostrado ser una forma útil de alcanzar objetivos políticos y económicos específicos.

No obstante, a partir del 30 de enero del 2017, Marruecos reincorporó a la Unión Africana después de treinta años de “devastadora” ausencia.
El rey Mohamed VI se dio cuenta de la importancia de reintegrar la institución panafricana. Debido a tan larga ausencia y desvinculación casi total de la mayor parte de su entorno institucional africano el reino pesaba poco en la vida de los africanos, tpese a una influencia real en el nivel diplomático y político. Al permanecer fuera de la Unión Africana, Marruecos no participó en el debate ni en la votación.
Para Marruecos, esta reintegración es, por lo tanto, un éxito diplomático. Han pasado cinco años desde que sus líderes han estado trabajando para un regreso. Implementaron una estrategia diplomática al reclamar su espacio estratégico. Marruecos ha fortalecido notablemente sus vínculos con África occidental y con países cuyas relaciones son antiguas como Gabón. La implementación de esta estrategia requirió el despliegue de sectores clave como bancos, compañías de seguros o compañías de telefonía móvil. Se han firmado muchos contratos con compañías africanas. El rey mismo ha multiplicado sus movimientos. Hoy, Marruecos es recompensado por sus esfuerzos.
La reintegración de Marruecos no está igualmente desprovista de interés por parte de la Unión Africana. El Reino es un país que cuenta en las relaciones internacionales gracias a su proximidad con el mundo occidental y Europa.
Pero todo esto no es todo, ni mucho menos. No seria exagerado afirmar a estas alturas que la reintegración de Marruecos en la UA había constituido un auténtico golpe de gracia y una irreversible inversión de la situación geopolítica en el Nor-Oeste africano.
¿Botón de muestra?
En términos políticos y geopolíticos para marruecos existe un pre- 30/1/2017 y un pos 30/1/2017: desde entonces todos los avances en la cuestión del Sahara y en sus relaciones internacionales, particularmente con la UE y con América Latina se deben a su posición en el seno de la UA.
En Abiyán, capital económica de Costa de marfil, semanas antes de la celebración a finales de noviembre del 2017 de la Cumbre UE/UA, Argelia ha tenido que batallar arduamente con una enorme dilapidación de lo poco que le queda aun para imponer a su Polisario en aquella Cumbre.
Y ahora Turquía acaba de anunciar que en la Cumbre Turquía/.UA de octubre próximo ha bran 54 países y no 55. Es decir sin el Polisario.
Marruecos ha dejado de ser víctima de una Argelia que aprovechaba “a fondo” la ausencia marroquí en la UA para actuar de manera absoluta y literalmente impune y exitosamente agresiva.
De tal modo que tampoco seria inverosímil afirmar que todos los avances de Marruecos en materia de política exterior y más concretamente en el expediente del Sahara se debe a su retorno a la UA y a sus instancias más importantes.
Hasta Cuba se ha dado cuenta y su presidente acaba de enviar, por primera  vez desde lustros, un mensaje de felicitaciones al soberano marroquí con ocasión de la Fiesta del Trono.

 Con Iris (Analisis)