Los participantes en la 9ª Cumbre de Presidentes de Parlamentos de la Asamblea Parlamentaria de la Unión por el Mediterráneo (AP-UpM), llamaron, hoy jueves en Málaga, a la implementación del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular, adoptado en Marrakech.
En la declaración final adoptada al término de los trabajos de esta cumbre, los presidentes, vicepresidentes y representantes de los parlamentos de los países miembros de esta Asamblea y del Parlamento Europeo celebraron la adopción en 2018 del Pacto sobre Migración y Asilo, así como de las legislaciones nacionales sobre migración y asilo de los países socios mediterráneos.
Reafirmando el papel de los parlamentos nacionales en esta materia, llamaron a abordar el fenómeno migratorio desde una perspectiva global con el fin de identificar soluciones viables para una cooperación duradera en la cuenca mediterránea.
La migración regular debe entenderse como una oportunidad de desarrollo para los países de origen, tránsito y destino, así como para el propio migrante, con el fin de hacer frente a los desafíos de la migración irregular y situar los derechos humanos en el centro de la política migratoria y de los acuerdos de cooperación internacional, según el documento.
Denunciando los discursos racistas y xenófobos, los participantes en esta 9ª Cumbre llamaron a implementar medidas y programas de sensibilización sobre la realidad de la migración, así como programas de formación y movilidad laboral, en el marco de acuerdos que facilitan la contratación de la creciente población joven del continente africano, asegurando al mismo tiempo el pleno respeto de los derechos humanos y la dignidad de los migrantes y refugiados, condiciones laborales justas y una estrecha cooperación con los países de origen y tránsito.
Reiteraron en esta ocasión su compromiso común de reforzar la cooperación entre ambas orillas del Mediterráneo, con el fin de convertir este espacio en un verdadero marco de solidaridad para la paz, la seguridad, la estabilidad, y la promoción y el respeto de los derechos humanos.
Los participantes también se comprometieron a construir un mercado euro-mediterráneo más integrado, en favor de la creación de empleos de calidad y estables en pie de igualdad, especialmente para los jóvenes y las mujeres, y a continuar la lucha contra el cambio climático y la protección del medio ambiente y la biodiversidad.
Reconociendo que los conflictos armados tienen un impacto decisivo en la evolución de los flujos migratorios en la región mediterránea, subrayaron la necesidad de encontrar soluciones políticas sostenibles basadas en un diálogo inclusivo, mecanismos de justicia transicional y la desmilitarización de los corredores de acceso humanitario.
El fortalecimiento del papel de la Asamblea Parlamentaria de la Unión por el Mediterráneo es una oportunidad única para enriquecer los esfuerzos de esta organización, arraigada en la legitimidad democrática, así como la capacidad de movilización y diálogo de los parlamentos euro-mediterráneos, concluye el documento. Map