FeaturedTú, por ejemplo

Argelia: Cuenta regresiva para el desguace de la petrolera Sonatrach  Por Hassan Achahbar

El Presidente director general (PDG) de la estatal argelina de hidrocarburos Sonatrach, Amine Mazouzi, fue cesado en sus funciones el pasado 20 de marzo y reemplazado por un personaje confuso, Abdelmoumen Ould Kaddour.

El nuevo CEO de la estatal petrolera, presentado como un politécnico egresado del Massachusetts Institute of Technology, presidió anteriormente la joint-venture argelino-estadounidense Brown and Root Condor (BRC), especializada en la ingeniería petrolera, declarada en quiebra en enero de 2007.
 Ese mismo año, el ahora patrón del mayor monopolio estatal argelino, ha sido juzgado y condenado a 30 meses de prisión por el Tribunal Militar de Blida, acusado de “divulgar información clasificada como secreto de defensa”.
 En otras palabras, el condenado hace diez años por traición a la patria, vuelve ahora como el salvador, con total libertad para, según el ministro de energía, Noureddine Boutarfa, “actuar con toda responsabilidad y toda confianza a fin de echar a andar los cambios cualitativos que permitan a Sonatrach evolucionar y prosperar en un clima sereno de empresa”.
 El ministro querrá decir probablemente, que con los antecedentes empresariales y judiciales del personaje, pero también por la debida obediencia al clan en el poder, Ould Kaddour se encargará de desguazar la Sonatrach, fundirla como lo hizo con la BRC, y así, facilitar su privatización.
 Para ello, le hará falta asesoramiento internacional, pero ya no de los norteamericanos, sino de los expertos en quiebra, los españoles de Repsol, esa misma multinacional que arruinó la industria petrolera y gasífera en Argentina.
¿Simple coincidencia? El descabezamiento de Sonatrach se produce doce días después da la visita a Argel del ministro español de exteriores, Alfonso Dastis, cuyo viaje huele más bien a petróleo y gas y a puro lobbísmo. Y de paso, pudo lanzar también un guiño significativo diplomático a la Argelia por el conflicto del Sahara.
  Y si no es así, debió ser por algún apremiante deseo ya que Dastis consintió viajar a Argel aun teniendo la absoluta certeza de que no iba a ver al presidente Abdelaziz Bouteflika y que, de esa manera, iba a convertirse en el primer jefe de la diplomacia española que visita Argelia y no es recibido por el jefe de Estado.
 Está además, el papel jugado por la canciller argentina, Susana Malcorra, quien viajó a Argel sin agenda, volando desde Madrid, al término de la visita de Estado del presidente Mauricio Macri a España, el 25 de febrero. El de la ministra argentina, según nuestras fuentes, ha sido un viaje “fuera de protocolo”, aunque se dijo en un primer instante que era “de trabajo”.
La visita tenia por finalidad el “contacto personificado” con el sector de minas y energía argelino, en la misma línea que la estadía en Madrid del presidente Macri para animar a los españoles a volver a invertir en Argentina tras doce años de conflictos por la re-estatalización de las llamadas “privatizadas” en la década de los 90, en particular las del ramo energético.
A nadie se le escapa que en dos décadas, por una mala gestión de la filial YPF de la multinacional Repsol, Argentina pasó de exportadora neta de hidrocarburos a importadora neta. El presidente Macri es un político pero también un empresario. Ya concluyendo su visita en España, el 25 de febrero, afirmó que sus interlocutores españoles “coincidieron en que no recuerdan un nivel de recepción como el que ha tenido la Argentina en este viaje”.
Ese mismo día, Susana Malcorra, que ha sido una exitosa gerente de grandes empresas multinacionales antes de ser canciller, voló sorpresivamente a Argel en viaje de “contacto personificado” y “fuera de protocolo” . Al parecer, fue cuando se empezó a armar el rompecabezas argelino. Y ahora, solo hay que esperar quien iniciará el desguace.

 

Afficher plus

Articles similaires

Bouton retour en haut de la page
Fermer
Fermer