Argelia/Marruecos El Polisario o los gérmenes de la discordia

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Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… preferente y casi exclusivamente con una ínfima parte de los saharauis.

Nada asusta a Brahil El Ghali y sus 40 ladrones y narcotraficantes como la distensión entre los hermanos.
Siendo lo que es, una suciedad entre las uñas y la carne, la banda solo puede sobrevivir en un tejido de discordia, división, odio y rencor no solo entre Argelia y Marruecos, sino entre todos los países y pueblos de la región y de fuera de ella.
En este sentido, las noticias de una marcha conjunta argelino marroquí para la reapertura de la frontera entre sus respectivos países ha tenido el efecto de” una bomba en Tindouf, donde se ha constituido, primero un comité para verificar la veracidad de la información y más tarde otro para contactar a los “hermanos” (padrinos, mentores, amos y señores) argelinos sobre el significado de permitir que esto ocurra.
Psicosis de incertidumbre y confusión entre la cúpula de las milicias del Polisario que ven en una unidad, solidaridad y afecto entre los pueblos argelino y marroquí una amenaza potencial, quizás incluso la más potenciales de las amenazas sobre su existencia en tanto que banda que vive y se desarrolla de la división y de la discordia entre los dos pueblos hermanos.
Una inquietud que ha trascendido hasta a amplios sectores de los campamentos que ven en ello el comienzo del fin de su calvario.
“Bastante daño han hecho a la unidad magrebí y a la convivencia de sus pueblos”, comentaba una mujer ezzarguiyen que jura y vuelve a jurar que no sabe “por qué se ha dejado marchitar en este campo de concentración”.