CrónicasEn voz altaFeatured

Argelia/Marruecos: Rozando la ficción

No está prohibido soñar

Said Jedidi es periodista y escritor, embajador de la paz por el Circulo Universal de Embajadores de la Paz y presidente nacional (Marruecos) de la Asociacipn mundial de escritores en español

Entre Argelia y Marruecos la dirección es/está prohibida. Aso lo ha querido el régimen en el país vecino.

Sin embargo, en más de una ocasión, el Rey Mohamed VI ha mantenido la mano de Marruecos tendida, exhortado a lo que califica de “lógica de sensatez”.

No es necesario evocar la respuesta argelina o de su junta militar. La insensatez, pues, consiste en creer que, rompiendo injustificadamente sus relaciones, cerrando su espacio aéreo y alucinar que, sin gas argelino a través del territorio marroquí, el Rei o podría volver a la edad de la piedra.

El tiempo se ha encargado de demostrar que era, es y seria siempre un delirio. El refrán tradicional marroquí dice que “quien tiene una sola puerta que Dios se la Cierre”.

En la vecina Argelia ninguno de sus mandatarios, unos más que otros, otros menos que unos, pero  ninguno como el actual, creía realmente en la complementariedad magrebí, en la buena vecindad y en la convivencia mutuamente beneficiosa.

No obstante, unas palabras del canciller argelino vienen a constituir un rayo de esperanza de que, entre los dos vecinos aun puede prevalecer el sentido común.

En efecto, preguntado sobre el estado de las relaciones con Marruecos, el ministro argelino de AA.EE Ahmed Attaf dijo: « Podemos considerar que Argelia está más centrada en encontrar una solución rápida » con Marruecos. “Somos conscientes, al igual que otros Estados, (de la importancia) de construir el Magreb árabe y la fraternidad”. « este sueño aún permanece. Nunca podrá ser destruido. Espero con ansias el día en que intentemos nuevamente relanzar esta edificación”.

No cabe la menor duda de que, a pesar de que tratándose de un oficial argelino parece más un Fake News que una esperanza, en Marruecos tomamos nota de este sobresalto de realismo y de sentido común y nos adherimos a lo que debe ser más que esperanza: “Construir el Magreb árabe y la fraternidad”.

Afficher plus

Articles similaires

Bouton retour en haut de la page