Cronica desde TindufCrónicasFeatured

Argelia y la Liga árabe: La Cumbre de todos los riesgos

Muchas incógnitas!

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de argelinos de Tinduf y víctima de laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… La situación de la población de estos campamentos es real y potencialmente inquietante. Atada a la vida, la gente se pregunta con qué derecho fue sometida a tantas humillaciones y a tantos atentados contra su dignidad saharaui. Cunde la desconfianza y la parquedad. Desaparecen trágicamente la solidaridad, la fraternidad y el amor al prójimo. La gente no busca más que sobrevivir para el día siguiente con la eterna pregunta de que si alguna ayuda humanitaria internacional u otra limosna haya llegado al campamento y, sobre todo, si les va a llegar.

 

En un artículo publicado (traducido) por infomarruecos.ma compartido de AnfassPress por Muhsine Asadikiel, el difunto Rey Hassan II les dijo a los dos enviados argelinos que envió el difunto presidente Al-Shadly Bin Jadid para entregar la invitación para asistir a la Cumbre Árabe en junio de 1988, que no podía asistir personalmente a la cumbre mientras las relaciones diplomáticas entre los dos estaban rotas, por lo que los contactos entre ambos países avanzaron rápidamente, pues emitieron un comunicado conjunto en el que restablecieron las relaciones diplomáticas, lo que facilitó la participación de Hassan II, que Dios lo Tenga en Su santo seno.

El rey Hassan II llegó el 7 de enero para participar en la cuarta cumbre extraordinaria de la Liga Árabe, que se celebró en Argel, donde no estaba desde 1973, siéndole reservada una calurosa acogida. Aquella visita había consagrado la reconciliación argelino-marroquí tras quince años de ruptura.

El resto, Zeralda, un intruso polisarista (Abdelfettah Mahmud, entonces embajador de la fantasmagórica “RASD” en Argel) y de nuevo otro portazo que a duras penas se ha impedido.

Toda una lección de quien aunque se vista de…

Eran tiempos en que Argelia creía “sinceramente” poder arrebatar el Sahara a Marruecos.

Hoy por hoy, el panorama es distinto. Argelia es otra cosa y su Polisario, una caricatura de lo que era. La junta militar argelina está desesperada y como se sabe los coletazos pueden resultar mortales.

En síntesis: De aquí a noviembre se deben despejar muchas incognitas.

Afficher plus

Articles similaires

Bouton retour en haut de la page