Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… preferente y casi exclusivamente con una ínfima parte de los saharauis.
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Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… preferente y casi exclusivamente con una ínfima parte de los saharauis.Fiel a su desmesurado e inmoral oportunismo, la cúpula del Polisario comienza de manera surrealista a revalorizar sus esperanzas a la luz del batacazo de Johannesburgo.En Argel se sabe, pero ante la incapacidad de denunciarlo se limita a aquello de que “todo en su debido tiempo”. El Brics ha restablecido los verdaderos equilibrios de fuerza, eclipsando las falsas esperanzas de quien esperaba el milagro.Cada uno en su sitio. Cada uno con su rango y cada uno con su verdadero perfil. Las autosugestiones no duran para siempre. Un día se baja de la falsa escalera y se abraza la realidad.En Argel, nadie está dispuesto a olvidar el zafarrancho del BRICS. No se esperaba, aunque era inevitable. Los hay que conocen el valor y la envergadura de los países. “Trabajo, trabajo, amigos después”. La cúpula del Polisario teme ahora que el BRICS constituyera el comienzo de una solución al problema del Sahara marroquí sin l y sin sus locuras.Algunos miembros de esta cúpula, sin revelarlo públicamente afirman que “era esperado. Un día u otro, las cosas emprenderán su curso normal”.

