Argelia y sus graves problemas: Una bomba reloj

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Polisario: una amenaza recurrente para la paz y la seguridad

Mi identidad no importa, solo mi mensaje. Mi hermana ha vuelto a Marruecos tras meses de hospitalización en Nuakchot, pero el resto de mi familia sigue en los campamentos del Polisario en Tinduf, olvidados por la “solidaridad” internacional y los “derechos humanos”.

 

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Mi identidad no importa, solo mi mensaje. Mi hermana ha vuelto a Marruecos tras meses de hospitalización en Nuakchot, pero el resto de mi familia sigue en los campamentos del Polisario en Tinduf, olvidados por la “solidaridad” internacional y los “derechos humanos”.En Argelia, a veces, como ahora, aparecen fisuras en la cohabitación anormal entre el presidente y el viejo general Changriha.Algunos miembros de la cúpula del Polisario exigen “medidas” “antes de que sea tarde.En Argelia, a veces, como ahora, aparecen fisuras en la cohabitación anormal entre el presidente y el viejo general Changriha. Algunos miembros de la cúpula del Polisario exigen ““medidas” “ antes de que sea tarde. La referencia es a un, más que probable estallido, del régimen que sobrevive gracias a sus mentiras a los argelinos y a sus gratuitas hostilidades a sus vecinos. Los argelinos van descubriendo la realidad. Lo que es realmente Marruecos y lo que realmente es su país: Argelia. La visión virtual ya no convence. La gente quiere comprobar lo que se les dice. Y comprobando puede ser el comienzo del fin. En Rabuni (Tinduf) se vive pendientes de lo que pueda ocurrir en Argel. Las garantías de la junta militar no les basta. La realidad eclipsa toda la desinformación. Se sabe que la situación es grave… artificial… solucionada con esparadrapo. La historia del cuervo… Una vez más queda claro que las milicias sirven muy poco y que constituyen una carga inútilmente suplementaria en los hombros de los argelinos y un incentivo a la tensión social.

Algunos miembros de la cúpula del Polisario exigen ““medidas” “ antes de que sea tarde.
La referencia es a un, más que probable estallido, del régimen que sobrevive gracias a sus mentiras a los argelinos y a sus gratuitas hostilidades a sus vecinos.
Los argelinos van descubriendo la realidad. Lo que es realmente Marruecos y lo que realmente es su país: Argelia. La visión virtual ya no convence. La gente quiere comprobar lo que se les dice. Y comprobando puede ser el comienzo del fin.
En Rabuni (Tinduf) se vive pendientes de lo que pueda ocurrir en Argel. Las garantías de la junta militar no les basta. La realidad eclipsa toda la desinformación.
Se sabe que la situación es grave… artificial… solucionada con esparadrapo.
La historia del cuervo… Una vez más queda claro que las milicias sirven muy poco y que constituyen una carga inútilmente suplementaria en los hombros de los argelinos y un incentivo a la tensión social.

 

En Argelia, a veces, como ahora, aparecen fisuras en la cohabitación anormal entre el presidente y el viejo general Changriha.

Algunos miembros de la cúpula del Polisario exigen “medidas” “antes de que sea tarde.

En Argelia, a veces, como ahora, aparecen fisuras en la cohabitación anormal entre el presidente y el viejo general Changriha.
Algunos miembros de la cúpula del Polisario exigen ““medidas” “ antes de que sea tarde.
La referencia es a un, más que probable estallido, del régimen que sobrevive gracias a sus mentiras a los argelinos y a sus gratuitas hostilidades a sus vecinos.
Los argelinos van descubriendo la realidad. Lo que es realmente Marruecos y lo que realmente es su país: Argelia. La visión virtual ya no convence. La gente quiere comprobar lo que se les dice. Y comprobando puede ser el comienzo del fin.
En Rabuni (Tinduf) se vive pendientes de lo que pueda ocurrir en Argel. Las garantías de la junta militar no les basta. La realidad eclipsa toda la desinformación.
Se sabe que la situación es grave… artificial… solucionada con esparadrapo.
La historia del cuervo… Una vez más queda claro que las milicias sirven muy poco y que constituyen una carga inútilmente suplementaria en los hombros de los argelinos y un incentivo a la tensión social.

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