Mi identidad no importa, solo mi mensaje. Mi hermana ha vuelto a Marruecos tras meses de hospitalización en Nuakchot, pero el resto de mi familia sigue en los campamentos del Polisario en Tinduf, olvidados por la “solidaridad” internacional y los “derechos humanos”.
Realmente asombroso. La junta militar argelina se ha olvidado de sus proyectos desestabilizadores que, por cierto, nole han dado el menor resultado, pero desmesurados gastos, para ocuparse de productos que nunca había conocido y que ahora reivindica como propios.
No parece quedar aun ni sombra de esperanza de este régimen militar delincuente que creía fácil poder desestabilizar a Marruecos o a Mauritania.
Túnez toma sus precauciones mientras que Libia nunca ha confiado en esta junta militar argelina.
En el Magreb, Argelia se ha convertido en el país maleante del que se debe cuidarse. Ni fe ni ley y un diagnóstico reservado. El país a la deriva.
Medio siglo le ha costado llegar a este lamentable estado y medio siglo le haría falta para enderezar… relativamente lo que Tebboune y su viejo general Changriha han destruido.
Los argelinos ven atónitos lo que pasa en su país, lo que era y en lo que se ha convertido gracias a sus milicias y a sus inútiles despilfarros.
Sign Up For Daily Newsletter
Be keep up! Get the latest breaking news delivered straight to your inbox.
[mc4wp_form]
By signing up, you agree to our Terms of Use and acknowledge the data practices in our Privacy Policy. You may unsubscribe at any time.