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BREVES APUNTES FILOSÓFICOS SOBRE LA HISTORIA (Parte 2) Dr. Mario H. Concha Vergara, PhD. –Docente – Chile

Tribuna infomarruecos.ma

 

 Como decíamos anteriormente, la historia aborda los cambios sociales y también los cambios políticos, culturales  y religiosos, entre otros. En los tiempos actuales, por ejemplo, se abordan los cambios climáticos. Las sociedades humanas están constantemente enfrentadas y asediadas por estos cambios que le son inherentes a ellas. Durante los dos últimos siglos, de grandes avances científicos, tecnológicos y sociales, la humanidad nunca había asesinado a tantas personas como la suma de todos los asesinados durante  20 siglos.

A nosotros como a los lectores, lo que nos convoca es la democracia. Este es un valor cuya idea, tal como la entendemos, es la apertura de los fines posibles del ser humano y la obtención de sus fines de acuerdo a los cambios ocurridos. Hemos sido testigos durante los dos últimos siglos  de los peligros de las ideas políticas, de las religiones, de la técnica y de la ciencia, peligros cuando estos valores son usados en beneficio de malsanas ideologías.

Muchos de os cambios históricos han llevado a la humanidad a ser víctima  de la búsqueda de la libertad. Y del rescate individual y profundo rechazo a las ideas totalitarias que actúan a través de fundamentalismo ideológicos o religiosos, que son sistemas de requebramiento y de sepultura del ser humano. La mayor perversión sobre el individuo decía Hannah Arendt, es el adoctrinamiento pues va contra la comprensión de los seres humanos sobre sus vidas.

Arendt como testigo presencial de la Segunda Guerra Mundial investigó el origen del totalitarismo, dando un gran aporte a la historia moderna; señalando que éste es diferente  por naturaleza a otras formas de opresión política, diferente al despotismo, la tiranía y la dictadura. Según Arendt, el totalitarismo  despersonaliza al sujeto, transformando siempre las clases sociales en masas, cediendo el poder a la policía y, poniendo en práctica una política exterior dirigida a la dominación del mundo.

Los regímenes totalitarios se apoyan en la exaltación de la figura del líder y el monopolio ideológico del gobierno, a lo que llamamos “pensamiento único” y todo esto con el manejo total de todos los medios de comunicación y poder, lo cual no es otra cosa que medios de personación. En otras palabras se adueñan de  la “mass media”. Bajo estos regímenes las masas modernas pierden sus identidades así como los intereses comunes siendo históricamente muy parecidos a las masas que manejaba el fascismo- nazismo,  y el comunismo.

Marx, por ejemplo, filosofaba de que “el trabajo era el creador del hombre”, negando con esta frase a Dios. “Que la violencia era la partera de la historia”, lo cual en parte de la verdad olvidándose de las ideologías  que la provocan, y que “los  filósofos lo que han hecho es interpretar al mundo, cuando de lo que se trata es transformarlo”. Esta es una frase asaz contradictoria viniendo del mismo Marx que trató de transformar al mundo.

La existencia individual es lo específicamente humano, lo cual nos permite reformular el significado de la política desde el punto de vista de la existencia individual reconociendo las diferencias en la convivencia común o pública, considerando que la política es un hecho que permite estar entre otros y/o con otros; es plural y permite proteger a la sociedad pero, eso es, parte de la filosofía pues, en la práctica, los seres humanos están rechazando las políticas y a sus dirigentes, quienes en su gran mayoría se han corrompido y esto es porque renuncian a entender  que toda la actividad humana está condicionada por la pluralidad humana.

La pluralidad es la ley de la tierra y condición de la política. La historia así lo ha demostrado. La política es una necesidad para la vida humana individual y social pues, su misión, es asegurar la vida en el sentido más amplio.

La pandemia del coronavirus (COVID-19) nos está obligando  a reformular la historia, en especial la política, como condición para la vida. El totalitarismo ha demostrado que estos regímenes destruyen al ser humano al transformarlos en objetos. Todo esto nos demuestra que solo la democracia nos permite a vida íntegra. Nietzsche descubrió  que nuestro planeta como parte del sistema solar creó animales que inventaron el conocimiento, conocimiento que es perfectible pero solo en democracia.

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