Buenas noches Marruecos:  Gdim Izik: El Polisario como pretexto

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 Los lectores (argelinos) de la agencia de prensa argelina (APS) no logran salir de su asombro; no sabían que algo que se llama Gdim Izik podía constituir la noticia del día nacional (en Argelia) e internacional.

 De tal modo que buscando entre los escombros de la información basura de su agencia nacional, no encuentran ni en el mapa ni in situ en el Sahara marroquí lo que pretende la APS.
De este juicio, no obstante, ellos (los argelinos) y todo el mundo ha salido con la inconfundible impresión (un poco más: una certeza) de que el problema del Sahara es un problema argelino-marroquí y que lavanda del Polisario no es más que un argumento entre otros que, dicho sea de paso, está perdiendo el poco brillo que tenia antaño.
Total, en la vecina España y asimismo en la vecina de otros, Francia la diplomacia argelina se ha movilizado para encontrar conciencias baratas: abogados saharauis polisaristas nacionalizados españoles, otros sin ser polisaristas aceptan lo que se les ofrece y ONGs que nunca han existido o que habían dejado de existir.
Luego…. Allí en Salé se dieron cuenta todos de que: “No pasarán…” y no han pasado. En marruecos ni siquiera se piensa en el asunto dejando el cuidado y la responsabilidad a una justicia reconocida mundialmente como independiente y ocupándose de otras cosas mucho más prioritarias.
Lo peor que se le pueda ocurrir a alguien es responder a los ladridos.
El juicio sigue su curso… los jueces hacen su trabajo de manera profesional y equitativa. Las leyes se aplican al pie de la letra y las incongruencias se echan en donde deben estar: en el cestero o en cubo de basura.
Y es que este país, como ya dijimos mil veces, no se puede asesinar a sangre fría, atrozmente con pantalones vaqueros y presentarse en una sala de audiencias con hábito saharaui y con una legión de simpatizantes de las causas perdidas…
La justicia sigue su curso normal. La justicia dirá su palabra: asesinos y asesinados y entre ambos el peso de una justicia independiente e impermeable a las tentativas de chantaje y de coacción.