Buenos días Marruecos

Buenos días Marruecos Argelia o la escuela del odio

Nadie sabe exactamente cuántos miles de millones de dólares se ha gastado la Argelia en quiebra desde la presentación de la candidatura de Marruecos a volver a la Unión africana, ni nadie sabrá nunca cuando el régimen argelino se dará cuenta de que todo el dinero del mundo es insuficiente para derrocar la verdad y la legalidad.

Desde el 31 de enero pasado, fecha en que los países africanos miembros de la Unión africana plebiscitaron a marruecos en su vuelta a la organización, el régimen argelino no parece tener otra preocupación ni otra prioridad que la de buscar los medios de sabotear a su vecino marroquí.

¿Y Marruecos? Ni se da cuenta. Confiado con su potencial de legitimidad, su derecho y su razón se consagra a otras prioridades. Ni responde ni replica. Y fue precisamente el odio o la envidia hacia marruecos los que llevó a Argelia al borde de la bancarrota. En África y en todo el mundo sigue dilapidando inútil e infructuosamente los fondos de sus contribuyentes que saben pertinentemente que sus gobernantes no pueden hacer mejor que en Adis Abeba.

La riqueza de petróleo y gas frente a la riqueza humana. Ni Chissanos ni Mugabes. Marruecos ha demostrado lo que es y lo volvería a hacer cuando sea necesario sin sobornos ni compra de conciencias podridas, sino con amistad, con amor, con cooperación y con solidaridad.

Y no importa si Argelia no se despertara nunca de su pesadilla porque lo de la Unión africana no fue màs que el botón de muestra.

 

 

Afficher plus

Articles similaires

Laisser un commentaire

Votre adresse e-mail ne sera pas publiée.

Bouton retour en haut de la page