Campamentos de Tindouf ¡Circulen que no pasa nada! Khalil R’Guibi

0
En Tindouf pero convergiendo sus tristes miradas hacia su pais: Marruecos

 

 

 

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… excluyente, selectiva y casi exclusivamente con una Ínfima parte de los saharauis.

En  efecto en  estos campamentos de la vergüenza nunca pasa nada o mejor dicho pasaba, en pretérito imperfecto… cuando Argelia, arrastrando a su doméstico polisarista sobornaba a conciencias a través del mundo.
Es la historia y como Dice el sagrado Libro “Aquellos son días que alternamos entre la gente”.
En estos campamentos nadie ignora que son tiempos de las vacas flacas y que, es lo que más temen las poblaciones, van a tener que apretar un poco más el cinturón. “Un poco más y nos asfixiamos mientras que otros inflan constantemente sus cuentas bancarias en el extranjero”.
Ya nadie respeta a nadie… nadie cree a nadie… nadie es capaz de dirigir su mirada a nadie… de crisis en crisis… de emergencia en emergencia… de escasez en escasez… el caos…
La gente quiere vivir y el Polisario la obliga a limitarse a existir cuando sus hermanos en el Sahara marroquí viven, ejercen  sus derechos y acatan sus obligaciones. Dos mundos distintos pero no distantes y entre ambos un obsta culo llamado Argelia.