Cronica desde TindufCrónicasFeatured

Campamentos de Tindouf La sabiduría de M.Al.O, alias “Chaikhuna”

Clarividencia de un octogenario

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… La situación de la población de estos campamentos es real y potencialmente inquietante. Atada a la vida, la gente se pregunta con qué derecho fue sometida a tantas humillaciones y a tantos atentados contra su dignidad saharaui. Cunde la desconfianza y la parquedad. Desaparecen trágicamente la solidaridad, la dignidad, la fraternidad y el amor al prójimo. La gente no busca más que sobrevivir.

 Chaikhuna es un octogenario que suele bromear: “Me dijeron que tengo 83 años”. Con su silueta de un hombre de 40 o 50 años, Chaikhuna afirma que “no hay secretos para ello. Bastaría dejarte llevar por la ola de la vida y del destino”. Oriundo de Villa Cisneros (Dajla) el abuelo habla constantemente, en términos elogiosos, de lo que era y es actualmente su ciudad natal y región de Uadi Dahab en general.

También opina sobre lo que puede ser una solución a su drama: “Yo, desde hace tiempo no hago ilusiones. Desde hace lustros comprendí que, para una solución, debemos encontrar quien recompensé a los argelinos todo lo que se han gastado con el Polisario”. Se apoya en su bastón, converge su poca mirada hacia el horizonte y enfatiza: “¡Imposible! Es mucho y Marruecos tiene otros proyectos”.

Chaikhuna sabe lo que dice. Su lucidez es objeto de admiración de todos. Ha pasado mil veces por las mazmorras del Polisario sin que renegara a su derecho de pensar en voz alta. “De reunir el monto de lo que Argelia se ha gastado aquí, nos echaría esta misma tarde”.

“Por ello, explica, no pone un solo dinar, desde hace decenios. Al contrario, se lleva dinares y dólares de ayuda humanitaria”.

Chaikhuna o tiene hueso en la lengua: “Los más inteligentes o los más realistas descubrieron hace tiempo que eso no tiene futuro. Se fueron a Marruecos donde viven amos de su destino”.

Los que es cuchan a Chaikhuna descubren que a cierta edad se pierde el miedo a los verdugos.

Afficher plus

Articles similaires

Bouton retour en haut de la page
Fermer
Fermer