Cronica desde TindufFeatured

Campamentos de Tindouf Las confesiones de “Buicher” Khalil R’Guibi

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… excluyente, selectiva y casi exclusivamente con una Ínfima parte de los saharauis.

Bachir Ould Mahfud, alias “Buicher” (el nombre es ficticio por obvias razones) se lamenta ahora de que “no ha seguido a sus tres hermanas, su padre, madre y dos de sus Cuatro hermanos cuando decidieron acabar con  esta calvario”.
Buicher se refiere a la vida en los campamentos y las diarias y repetidas humillaciones de los militares argelinos “sobre todo, desde el ingreso de Marruecos en la Unión africana”.
Reconoce no antes de custodiar la zona donde se encuentra y saber a ciencia exacta con quién habla, que “fue un error mortal que me está costando mi vida” y al decirle que él ocupa un cargo respetuoso de los privilegiados de la cúpula, responde con enfado e irritación de que “ el mundo no sabe lo que padecemos todos aquí”.
Se refiere a las humillaciones y vejaciones de las autoridades argelinas que no escatiman ocasión ni oportunidad alguna para recordar a los habitantes de los campamentos, incluidos los responsables “donde están y que deben hacer”.
Desde hace tiempo la corriente no pasa entre la población saharaui y los argelinos. “hemos perdido todo… y no estamos dispuestos a perder nuestra dignidad”.
¿Queda aun dignidad en los campamentos?
 
 
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