Campamentos de Tindouf Las desapariciones

0
Campamento de "refugiados" o campo de concentracion

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo La respuesta del silencio que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… preferente y casi exclusivamente con una ínfima parte de los saharauis.

La gente se queja en estos campamentos de la frecuencia de desapariciones. “Lo curioso, me decía una madre, es que no vuelven a aparecer”. “Y lo peor, comentaba, casi llorando un padre, es que nadie quiere dar explicaciones”.
Esto no es lo peor, replican algunos, lo peor es que te prohíben a hablar del asunto.
“Al comienzo creíamos que se habían ido, como muchos de estos siniestros campamentos, pero luego…”, puntualizaba un jovencito con un aire mezcla centesimal entre el pánico y denuncia.
Y es cierto, porque en esta nueva ola de desapariciones que sigue a una creciente expresión de descontento, de protesta y, sobre todo, de elogios al país, Marruecos, intervienen muchos factores, lo màs importante de los cuales es la desaparición hasta de algunos miembros de la dirección de la banda.
Ghali y sus 40 ladrones aprietan la seguridad, lo que, desde hace días, casi no se escucha hablar a la gente. Un lenguaje de señales y de suposiciones.
¿Y Argelia, en todo esto? Dirige de lejos, con rigor, con reproches al Polisario y con desprecio a las poblaciones de los campamentos, como siempre.
Los campamentos estrenan nueva era de servidumbre de Ghali y los suyos a Argelia y de desprecio y humillación a las poblaciones de los campamentos.