Campamentos de Tindouf Lisboa: La bomba marroquí Khalil R’Guibi

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Campamento de "refugiados" o campo de concentracion

 

 

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… excluyente, selectiva y casi exclusivamente con una Ínfima parte de los saharauis.

Desde ayer la cúpula del Polisario espera órdenes e instrucciones de Argel para reaccionar a la composición de la delegación marroquí que debe reunirse con el Enviado personal del Secretario general de Naciones Unidas para el Sahara en la capital portuguesa.
Argelia y Polisario creen y con razón que, desde ahora en adelante serán saharauis con saharauis, en espera de que sean argelinos con marroquíes.
Solo que, con la actual composición de la delegación marroquí sobre el Sahara Marruecos envía múltiples mensajes, uno de los cuales el Polisario y detrás de él Argelia van a tener que negociar, desde ahora en adelante con el CORCAS, la verdadera representante de todos los saharauis.
Que diga el macho ahora que Ould R’Chid no es saharaui. Algo ha cambiado, anunciando, por un lado un nuevo punto de partida y una vuelta al verdadero marco que tuvo que ser desde el comienzo en toda negociación con las milicias de Argel.
Milicias, pues frente a verdaderos representantes de los habitantes del Sahara, salidos de las urnas, una auténtica encarnación de los valores democráticos y no caprichos de un “presidente” argelinizado que coloca a este o a aquél según sus  vínculos con los servicios secretos argelinos.
Bourita y Hilal presentes solo en honor al Secretario general de la ONU y a su representante personal.
La cuestión del Sahara ha entrado en nuevos derroteros y no es ni Podemos ni no Podemos que lo va a cambiar con sus chiquilladas y sus niñerías.