Campamentos de Tindouf Tendencia irreversible Khalil R’Guibi

0
En Tindouf pero convergiendo sus tristes miradas hacia su pais: Marruecos

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… excluyente, selectiva y casi exclusivamente con una Ínfima parte de los saharauis.

Se acusan mutuamente. Se echan la culpa. Los argelinos acusan a la cúpula del Polisario de ser “incapaz y que no sirve para nada” mientras que ésta recuerda a su mentor su bajísimo perfil en los conciertos de naciones.
Todo porque en los campamentos la emergencia de una nueva conciencia nacional marroqui, ocultada por 43 años de mentiras y subterfugios argelinos ha vuelto a hacer flote de manera vertiginosa.
Ante tan “grave” situación en la que incluso algunas figuras “emblemáticas” del Frente no ocultan su opción de una “solución negociada con Marruecos”, Argelia parece estar preparando una nueva depuración.
En este contexto, desde hace días, reuniones maratonianas entre mentor (argelino) y subordinado (polisarista), parecen preparar el terreno a una nueva ofensiva contra quien “huela” Marruecos, que, siendo imposible porque es la mayoría, se seleccionaran a los sacrificados.
Total: los argelinos están entre la pared y la espada: la pared de la realidad que no logran borrar y la espada del presente y futuro marcada por el despertar patriótico de las poblaciones de sus campamentos en Tindouf.