Crónica internacionalFeatured

Campamentos de Tinduf El separatismo es uno e indivisible

El Polisario es el pasado

 

No importa quién soy ni cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… La situación de la población de estos campamentos es real y potencialmente inquietante. Atada a la vida, la gente se pregunta con qué derecho fue sometida a tantas humillaciones y a tantos atentados contra su dignidad saharaui. Cunde la desconfianza y la parquedad. Desaparecen trágicamente la solidaridad, la fraternidad y el amor al prójimo. La gente no busca más que sobrevivir para el día siguiente con la eterna pregunta de que si alguna ayuda humanitaria internacional u otra limosna haya llegado al campamento y, sobre todo, si les va a poder llegar .

Las noticias desde Cataluña son inquietantes. La lacra separatista preocupa a todos. Lejos de ser una excepción, el Polisario es el peor de los separatismos. La diferencia es que en España se le condena a los separatistas por entre 9 y 13 años y en Marruecos (Sahara) se les tiende la mano y hasta se les acuerda lo que no les pertenece.

En efecto, en estos tristes campamentos, hay menos del 20% (casi exclusivamente malíes, mauritanos, cubanos sahrauizados y nigerianos (de Níger) que apoyan la tesis polisarista. La Iniciativa saharaui para el Cambio (ISC) crece de manera a robar el sueño a  Brahim Ghali y a sus aves de rapiña que viven a expensas de la sumisión de esta gente en este gulag argelino.

Tanto es así que no somos pocos los que no entienden por qué Marruecos acepta (en Ginebra o en la Cuarta Comisión) la representatividad del Polisario cuando casi ningún saharaui la acepta.

Un referéndum en los campamentos para determinar las pautas y las verdades dimensiones de los adversarios por el control de estos tristes campamentos.

Marruecos, la ONU, la UA y todo el mundo debe tomar conciencia de la nueva realidad en estos campamentos. El Polisario es el pasado. La gente lo cree, lo dice y lo repite. Su servilismo a causas ajenas, su intransigencia cubanizada y sus arcaicos argumentos causan e normes estragos entre esta desamparada población de estos desamparados campamentos argelinos de Tinduf.

Show More

Related Articles

Close
Close