Campamentos de Tinduf: España/Polisario: caen las máscaras Khalil R’Guibi

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Atados a la vida mientras que sus hermanos viven su vida en Marruecos

 

 Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… preferente y casi exclusivamente con una ínfima parte de los saharauis.

 Con lo que llevan haciendo a nuestro hijos en nombre de « vacaciones solidarias”  jamás olvidaremos a estos criminales españoles.

En los campamentos de Tindouf la gente va descubriendo los sucios negocios de las asociaciones, comunidades autónomas y hasta de partidos y organizaciones políticas de carácter separatista-secesionista o machista leninista y de socia… listos. Desde el proxenetismo homosexual como ha quedado demostrado con el ex responsables socialista en Elche, Alejandro Díaz hasta comercio y trato de blancas; domésticos saharauis de ambos sexos, venta de hijos para parejas estériles, especialmente en Asturias, Cataluña, País valenciano y canarias… España o algunos españoles están sacando jugo a la cuestión del Sahara y el tribunal internacional de justicia e Interpol deben acercarse un poco más a estos negocios que constituyen un crimen contra la humanidad y una flagrante profanación de los derechos del niño… sahraui.

Carne humana a cambio de apoyo político…

No. En los campamentos la gente va descubriendo el por qué de este “apoyo” español o de algunos españoles. Se enriquecen del sudor y las lagrimas de una pobre población sin protección ni amparo, bajo la empresa del desmesurado apetito de los jefes de la banda del Polisario y de sus mentores argelinos que cobran, cada vez comisiones, más jugosas.

Campamentos de Tindouf: un banco de invernadero para el Polisario.