Cronica desde TindufCrónicasFeatured

Campamentos de Tinduf: Fin de otro año: Hartazgo

En voz alta

 

 

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… La situación de la población de estos campamentos es real y potencialmente inquietante. Atada a la vida, la gente se pregunta con qué derecho fue sometida a tantas humillaciones y a tantos atentados contra su dignidad saharaui. Cunde la desconfianza y la parquedad. Desaparecen trágicamente la solidaridad, la fraternidad y el amor al prójimo. La gente no busca más que sobrevivir para el día siguiente con la eterna pregunta de que si alguna ayuda humanitaria internacional u otra limosna haya llegado al campamento y, sobre todo, si les va a   llegar.

Difícilmente se puede imaginar desde el otro lado del telón de acero de Tinduf lo que sienten las/los jóvenes de este gulag argelino en este último día del 2019.

“Estrenamos 44 años con la misma tristeza, las mismas mentiras, la misma ausencia de perfectivas y la misma precariedad”, se queja el joven Salek GB antes de soltar casi vomitando: “Aquí nos quedaremos, aquí, seguiremos sufriendo, aquí moriremos y vivirán los responsables y sus socios argelinos”.

Salek como muchos jóvenes de este Gulag argelino ha preguntado mil veces sobre la plataforma de destacadas personalidades y personajes para el apoyo a la marroquinera del Sahara, creada recientemente en algunos países occidentales. La respuesta recibida no podía ser más anecdótica: “Sobre el Sahara la única fuente es el Polisario”.

Prohibido preguntar… prohibido pensar… prohibido respirar.

Vivir para ver. 300 personalidades, verdaderas autoridades en sus dominios, academia, periodismo, medicina, filosofía, escritores etc. han recorrido el Sahara marroquí, entrevistándose de la manera más libre con la gente y sus representantes y al final lanzaron a Argelia y su apéndice polisarista: “Esta mascarada debe terminar”.

Casi el 75% de la población de este gulag argelino se han dado cuenta y desean regresar a su país: Marruecos. Malíes, nigerianos (Níger) mauritanos y argelinos se encargan del “equilibrio” étnico en los campamentos de Tinduf.

Afficher plus

Articles similaires

Bouton retour en haut de la page