Cronica desde Tinduf

 Campamentos de Tinduf: Razones de una miseria

"Nacidos" para servir de escaparate de mendicidad

No importa quién soy ni cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana en Nouakchut, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… La situación de la población de estos campamentos es real y potencialmente inquietante. Atada a la vida, la gente se pregunta con qué derecho fue sometida a tantas humillaciones y a tantos atentados contra su dignidad saharaui. Cunde la desconfianza y la parquedad. Desaparecen trágicamente la solidaridad, la fraternidad y el amor al prójimo. La gente no busca más que sobrevivir para el día siguiente con la eterna pregunta de que si alguna ayuda humanitaria internacional u otra limosna haya llegado al campamento y, sobre todo, si les va a   llegar .

Los saharauis, que llevamos en estos campamentos de la vergüenza más de 20 años vegetando, tratamos más de una vez de explicar las razones de nuestra tragedia. Una alianza entre las fuerzas del mal: la cúpula del Polisario, vista en 1974 sin tener donde caerse muerta, figurándose hoy en día entre los multimillonarios, el lobby de “solidaridad” español clon comisiones millonarias y los incondicionales que viven a expensas de nuestros sufrimientos.

Todos necesitan un pretexto. Este pretexto somos nosotros los refugiados en este gulag argelino: un escaparate de miseria para pedir más ayuda humanitaria, repartirla y echarnos a nosotros las migajas si… sobran.

Este drama nada tiene que ver con los refugiados ni con otro argumento de orden político. El Polisario y sus mentores argelinos necesitan los campamentos en condiciones inhumanas para mover la caridad del mundo. Por ello lo hicieron todo para reducirnos a materia, inherente de conmocionar y provocar las limosnas que, van a engrosar sus cuentas bancarias en el mundo.

Gracias a Dios, en Vitoria, por ejemplo, feudo de la mafia polisaristas se ha podido informar sobre sus crímenes y sobre la realidad. Ha caído una “fortaleza”. Caerán todas las fortalezas…

Los saharauis han dicho su palabra en Vitoria. Los saharauis no piden a los españoles apoyos ni materiales ni morales, sino transparencia y honestidad moral, política e intelectual.

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