CARTA AL LECTOR ¿Dónde están los recursos? La ironía de la discapacidad y la corrupción ( Dr. Jorge Bernabé Lobo Aragón (Argentina)

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Jorge Bernabé Lobo Aragón Poeta y escritor

No escribo estas líneas en nombre propio, ni como abogado ni como ex legislador, sino como parte de esa multitud silenciada de hombres, mujeres y niños que viven con dificultad. Escribo como voz que intenta, con esfuerzo, sostenerse en nombre de todos los que sienten que el Estado los mide con la vara del gasto y no con la dignidad. El Jefe de Gabinete, con la liviandad de quien formula una pregunta contable, ha dicho: “¿de dónde saldrá el dinero para los discapacitados?”. Y la frase se clava como un hierro en la memoria de cada persona que depende de una prótesis, un audífono, una silla de ruedas, un medicamento. La ironía es cruel: no se pregunta lo mismo cuando se pagan sobreprecios, cuando las coimas circulan en la sombra, cuando contratos inflados devoran el presupuesto de la Nación. Allí nadie interpela, nadie exige transparencia. Allí los recursos aparecen como por arte de magia. Borges, que en su ceguera iluminada veía más que muchos videntes, tal vez lo habría escrito con ironía: “No saben dónde hallar los recursos, porque los recursos ya fueron hallados, pero en otro bolsillo”. Ese es nuestro drama argentino: se nos pide resignación a los vulnerables, mientras la abundancia habita en la sospecha. El Estado no duda en gastar fortunas en viáticos exóticos, asesorías inútiles y campañas interminables. Pero duda, vacila y hasta posterga cuando la urgencia es la vida misma. Duda cuando se trata de un niño que necesita un tratamiento, de una madre que espera una prótesis, de un anciano que depende de un medicamento. El financiamiento para la ley de discapacidad no debe buscarse ni en la caridad ni en el sacrificio de los jubilados. Debe buscarse en la transparencia. Que se investiguen las coimas, que se recorten los privilegios, que se clausuren los sobreprecios. Allí está el dinero. Allí aguarda, como un presupuesto secuestrado, la posibilidad de la justicia. La verdadera pregunta, entonces, no es de dónde sacar dinero para los discapacitados, sino hasta cuándo seguiremos tolerando que se lo roben a ellos y a todos nosotros.


Dr. Jorge Bernabé Lobo Aragón 

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