Bajo el lema «Entre sabores y tradiciones: un viaje al corazón de la diversidad de la gastronomía peruana llega a Casablanca», esta edición, que se prolongará hasta el 17 de octubre, rinde homenaje a la cocina «criolla», originaria de la costa peruana, mediante una selección de platos emblemáticos revisados para la ocasión.
En esta ocasión, el embajador del Perú en Marruecos, Luis Alberto Castro Joo, destacó que este festival contribuye al acercamiento entre Marruecos y Perú, dos países poseedores de un rico patrimonio cultural milenario, al favorecer el diálogo y los intercambios culturales a través de la gastronomía.
El diplomático puso de relieve, asimismo, la creciente proyección internacional de la cocina peruana y recordó, en particular, la inscripción, en diciembre de 2023, de las prácticas asociadas a la preparación y el consumo del ceviche en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.
Por su parte, el chef peruano Julio Castillo indicó, en una declaración a la MAP, que el festival propone un menú de seis tiempos, elaborado, entre otros ingredientes, con productos típicos del Perú, como el ají amarillo, el rocoto y el maíz peruano. Entre los platos destacados figura el «seco» del norte del país, cuya preparación presenta, según el chef, similitudes con la del tajín marroquí.
También precisó que el menú incluye una selección de postres tradicionales, entre ellos los alfajores peruanos, una mousse de maracuyá y un cheesecake de lúcuma, fruta emblemática del Perú, que permiten a los comensales descubrir distintas facetas de la gastronomía de este país.
Más allá de la gastronomía, esta edición del festival incluye un programa cultural con danzas tradicionales de distintas regiones del Perú, así como la exposición fotográfica «Retratos de mi sangre», del artista David Díaz, dedicada a la vida cotidiana del pueblo Shipibo-Konibo, establecido en la Amazonía peruana. Map

