América LatinaCrónicasFeatured

Chile, de Oasis latinoamericano a Infierno dantesco, Dr. Mario H. Concha Vergara, PhD. (Primer Presidente del Centro de Estudios del Magreb Para las Américas)

Anàlisis

Sangtiago de Chile: infomarruecos.ma/conacentomarroquiblogspot.com

En Chile, la situación es muy grave pues no se salva ningún partido político del rechazo popular

 “En medio de esta América Latina convulsionada veamos a Chile. Nuestro país es un verdadero oasis con una democracia estable, el país está creciendo, estamos creando 176 mil empleos al año, los salarios están mejorando”. Esto lo dijo el presidente chileno el día 8 de octubre de 2019, a los pocos días, el 11 de octubre 2019 comienza el estallido social más grande del que se tenga conocimiento en la historia de Chile. ¿Coincidencia o respuesta?

La historia es conocida pero bien vale la pena recordarla pues, podemos decir, fue el inicio del infierno chileno. Las protestas por el alza de la tarifa del Metro, que comenzaron con entradas masivas de jóvenes saltando los accesos del metro sin pagar fue el inicio de la revolución popular. Fundamentalmente los jóvenes comenzaron su protesta no solamente por los pasajes del sistema de transporte de Santiago sino que especialmente por Pensiones indignas, salud precaria, sueldos miserables, educación de mala calidad, licencias médicas por depresión, deuda universitaria vitalicia, sueldos y corrupción de la élite política, delincuencia sin control, empleos precarios, los grandes robos en la policía y en el ejército.

En Chile ya se han cumplido casi 3 meses de protestas, algunas pacíficas y otras violentas. Lo que ha ocurrido a lo largo y ancho del país más largo del mundo es realmente increíble; nunca antes se había levantado un pueblo latinoamericano a la manera de la Primavera Árabe. Esto ha sucedido con mayor fuerza en Chile debido a que increíblemente es el pueblo con más educación de la zona. Hay otros países en donde los mandatarios eran gerentes, como lo es el presidente Piñera de Chile; por ejemplo, Perú con Pedro Pablo Kuczuynski, Argentina con Mauricio Macri, se tuvieron que ir con un muy bajo respaldo institucional y popular. Piñera tiene solamente un 6% de apoyo según la última encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP) la encuestadora más importante del país sureño.

La plutocracia se equivocó en Latinoamérica creyendo que con el manejo de los países como si fueran empresa privadas acabarían con las izquierdas. Esta bobada le significó perder el respeto popular y se dieron un tiro en el pie. Pero, en Chile, la situación es más grave pues no se salva ningún partido político del rechazo popular. Hasta en los festivales (muy populares en Chile) los cómicos (humoristas) hacen sorna de los políticos con gran aprobación del público.

La encuesta CEP, entregada el día 16 de enero (2020) manifiesta que el gobierno debería solucionar de forma inmediata el problema de las miserables pensiones, luego la salud (hay listas de espera para ser atendidos de más de 2 años), el problema de la educación la cual es una de las más caras del mundo, sueldos y salarios, los cuales son los más bajos comparados con sus socios de Norteamérica y de Europa. El otro problema que hay que solucionar de inmediato, según la encuesta CEP es el del narcotráfico pues desde jueces a políticos y policías han sido permeados por los clanes del narcotráfico, esto, además, permite que aumente la delincuencia común que azota a gran parte de los chilenos.(¿Oasis?)… Carabineros de Chile, la respetada organización policial de los chilenos, tiene apenas un 14% de aprobación. La PDI (Policía de Investigaciones) tiene solamente un 25% de respaldo, y las FF.AA. bajaron su aprobación de un 40% a un 24%, todo lo cual se manifiesta como el gran rechazo popular a la dirigencia nacional. Pero, lo peor de todo, es que los partidos políticos de ultraizquierda, izquierda, centro, derecha, ultra derecha, tienen apenas un 2% de apoyo popular.

Por otra parte, los chilenos se aprestan para ir a las urnas en abril para aprobar o rechazar una Asamblea Constituyente. De acuerdo a la encuesta el 44% de la población apoya una nueva Constitución y el 37% la rechaza. Los partidos pinochetistas de derecha, (UDI y RN) con algunas pequeñas divisiones en su interior, aprueban el rechazo a una nueva Constitución lo que significa que realmente no han entendido nada de lo que sucede en el país y le están echando gasolina a las brasas.

Los rechazados dirigentes políticos tampoco han sabido leer la encuesta CEP; por ejemplo,  Heraldo Muñoz, presidente del Partido por la Democracia, (PPD) de Centro Izquierda, manifestó “El cuestionamiento a las instituciones no es gran sorpresa, pero el desplome de todas es preocupante”. Debemos preguntarnos, si “no es una gran sorpresa” ¿por qué aceptaron que durante treinta años siendo miembro del Congreso, ministro del gobierno y ahora senador, sabía del malestar del pueblo no hizo algo al respecto?

Matías Walker, dirigente del Partido demócrata Cristiano manifestó que “Nadie puede sacar cuentas alegres…Hay que insistir en los acuerdos, lo que nos están diciendo es pónganse de acuerdo”. La verdad que el pueblo al rechazar contundentemente a los políticos chilenos, al ejecutivo, legislativo y parte del poder judicial, no está pidiendo lo que dice Walker, lo que pide es un nuevo país, un nuevo sistema pero sin la clase política actual.

La caída de Piñera al 6% de apoyo es la peor de la historia de Chile y de Latinoamérica, Dilma Rousseff  (acusada de corrupción) de Brasil llegó a sólo un 7% de aprobación;  Abdala Bucaram (apodado por su pueblo como “el Loco Bucaram”) de Ecuador también llegó a apenas un 7%; Alejandro Toledo de Perú (hoy preso por corrupción) obtuvo un 8%, Lo mismo Fernando La Rúa de Argentina. Todos estos ejemplos, son de países que al menos tuvieron algo de democracia y en donde se podía medir lo que decía la opinión pública.

El problema de Chile es grave, de gravedad absoluta. El problema es ¿qué hacer? Piñera tiene varias salidas, por ejemplo renunciar, para lo cual sería reemplazado por el Presidente del Senado senador Jaime Quintana, quien cometió un cuasi delito de homicidio al matar a un policía. El senador Quintana tiene un 2% de aprobación popular; es decir, cuatro puntos menos que el Presidente Piñera. Su actuación como Presidente del Senado chileno, en este momento, no tiene ninguna importancia para el pueblo, ni siquiera simbólica. Otra instancia, sería que haga un inmediato cambio de gabinete lo cual, seguramente, no solucionaría nada; en tercer lugar es que envíe al Congreso un set de leyes cortas que permita solucionar el problema de las pensiones de verdad pues la ley que Piñera acaba de enviar al Congreso es ridícula y no soluciona los problemas. En este proyecto de Ley él dará solución solamente a aquellas personas que tienen como mínimo 12 años de cotizaciones, dejando fuera a miles de ancianos y dejando fuera a más del 70% de los ex presos políticos.

Es urgente para Piñera enviar leyes cortas para solucionar el pago de la educación, la atención de la salud pública, el respeto a los Derechos Humanos y terminar su mandato de la mejor forma posible, para lo cual debe tratar, sin miedo, de establecer el orden público en el país.

e-mail: conchamh@gmail.com

Afficher plus

Articles similaires

Bouton retour en haut de la page