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CHILE, ¿HACIA DÓNDE VAS? Dr. Mario H. Concha Vergara, Ph.D. Director de la CORPORACION DE ESTUDIOS SOCIALES POLITICOS Y ECOLOGICOS DE CHILE O.N.G. OLOF PALME

Anàlisis

 

El levantamiento del pueblo chileno que comenzó el día 17 de octubre ha dejado más de 20 pérdidas de vidas humanas. Algunas asesinadas por la policía y fuerzas militares y otras por los mismos delincuentes que se dedicaron al saqueo, e incendios; y hasta ahora más de mil ochocientos millones de dólares han sido las pérdidas económicas; solo el metro de Santiago ha perdido unos 350 millones de dólares por los destrozos que se cree demorará un año en ser reparados; los daños de Merval, Metro de Valparaíso, aún no han sido cuantificados.

El comercio de Chile para todo el ámbito nacional, calcula pérdidas por más de 1.500 millones de dólares; se estima que los locales afectados por incendios, saqueos o destrozos superan los 25 mil. Y lamentablemente, después de la multitudinaria marcha de más de 1,2 millones de personas, el día, domingo y  lunes 25 y 26 de octubre, siguieron los incendios intencionales y saqueos. La Cámara de Comercio de Santiago, que representa a los principales comercios del país, cifra en 900 millones de dólares los daños en destrozos y en otros 600 millones de dólares la falta de ventas.

La CCS consideró, en un comunicado efectuado el 25 de octubre, que la economía sufriría una contracción en octubre a consecuencia de la paralización sufrida por el sector debido a las manifestaciones, disturbios, incendios y saqueos a lo largo de estos días. Esta contracción, sin embargo, durará el tiempo en que los ciudadanos se sientan inseguros y no adquieran más allá de lo necesario. El Producto Interno Bruto (PIB)  aumentará más tarde debido al aumento de la satisfacción de los individuos, lo cual, ayudará al gobierno.

Por otra parte debemos considerar a precios de reposición que el PIB del país se elevará debido a la creación nueva de bienes y servicios aunque este no mide, por ejemplo, las actividades creadas por Internet, los usos de  la Redes, las plantaciones de bosques, etcétera. Por otra parte, se ha constatado que el crecimiento económico en lugar de aumentSupprimer l’image mise en avantar la satisfacción de las personas con diversos aspectos de sus vidas, la reduce (Lora y Chaparro 2008). Este fenómeno, conocido en la literatura especializada como la “paradoja de Easterlin” o “del crecimiento infeliz”, y eso es sin duda lo que ha sucedido con el pueblo chileno que durante 30 años, saliendo de una cruenta dictadura, comenzó a vivir.

Esto llevó a una gran explosión social cuyas estimaciones de pérdidas según  la CCS, que representa a los principales comercios del país, estiman que los locales afectados a nivel nacional por los incendios, saqueos o destrozos superan los 25.000 y de ellos más de 10.000 pertenecen a pequeñas y medianas empresas. Se calcula que unos 400.000 trabajadores (de 1,3 millones que existirían en el sector comercial) se han visto de alguna manera afectada por los más de 10 días de protestas.

Personalmente he visitado algunas zonas céntricas de Santiago, así como algunos barrios populares y la verdad es que parece una zona de guerra con restos de hogueras en las calles capitalinas. También he visitado algunas estaciones del Metro de Santiago, considerado hasta hace poco como el más moderno y mejor de Sudamérica y, realmente aún se ven los destrozos que dejaron los saqueadores.

Asimismo, desde el sector comercial se pidió seguridad para los trabajadores porque es “indispensable” para que vuelva la normalidad. Sin embargo ¿cómo podría regresar la normalidad cuando el Gobierno y el Congreso hacen lo mismo que Il Gatopardo de Lampedusa que ofrecen cambios para que nada cambie. Los trabajadores del sector salud están en paro debido a que el gobierno los ignora; en gastos de hospitales y consultorios el gobierno asigna más o menos  1,5 euros por paciente/día, mientras que en el sector privado se gasta más de 6 euros por paciente/día.

La situación del país para octubre y noviembre significará una contracción del PIB, el cual comenzará a subir siempre y cuando el país se tranquilice, el gobierno y el Congreso sean capaces de suplir las demandas del pueblo las cuales aún no son contestadas.  El Gobierno del Presidente Piñera hizo un cambio de gabinete que no gustó a nadie pues se considera un cambio clasista y oportunistas; por otro lado, a partir del jueves 31 de octubre comienza un largo período de inactividad debido a fiestas religiosas y el Congreso no sesionará, lo que significa que a los congresistas no les interesa mucho lo que sucede en el país.

Quienes protestan en Chile ya no le temen a los “toques de queda” y no lo respetan. Los manifestantes se enfrentan con la policía en Chile todos los días. Al parecer el pueblo está harto de malos tratos y de promesas incumplidas. Lo que sucede en Chile, a pesar de la bonanza económica del país debería ser un alerta a los países que creen que solo el mejoramiento de la economía mantiene a los pueblos contentos. El problema va más allá; se requiere de satisfacción…

Las escenas de violencia colectiva resultan sorprendentes en un país que durante mucho tiempo ha sido considerado como un ejemplo de estabilidad económica y política en una región turbulenta. Pero, al parecer todo era una fachada.

Chile pertenece a la categoría de países de ingresos altos, según el Banco Mundial. Pero, por ejemplo, de acuerdo a datos de la Fundación Sol, entre 1990 y 2014, mientras el PIB crecía en un promedio anual en 5,9%, los salarios lo hacían en 1,6%. Mientras el sector forestal mostraba cifras coincidentes con el crecimiento económico, las comunidades se quejaban de otros aspectos de un valor incalculable y que el PIB pasa por alto: como la trasformación de los bosques nativos en monocultivos y zonas de eucaliptos y pinos que han ido metamorfoseando el suelo, la existencia de agua y la vida cotidiana de muchas comunidades en el sur de Chile.

Max Neef, premio Nobel de Economía Alternativo, creador  de la teoría del umbral, insiste en cómo los gobiernos siguen aún corriendo tras esas cifras de crecimiento sin ver el enfermo que se desnuda. “El crecimiento no garantiza que disminuya la pobreza, es otro mito neoliberal. El chorreo (política del filtro, lo llamaba Margret Tatcher de Inglaterra) es el único caso que viola la ley de gravedad, porque siempre chorrea para arriba y no para para abajo”, dice Max Neef, y sigue: “Vea cómo se ha concentrado la riqueza… Hoy usted tiene 82 personas con nombre y apellido en el planeta que tienen una fortuna igual a 3 mil 600 millones, a la mitad de la población del mundo. En Chile también hay una inequidad brutal. La industria maderera ha ahogado a pueblos enteros, pero eso genera crecimiento. Esa es la lógica”.

Manfred Max-Neef en los años 90 dio origen a una teoría que, con el tiempo, parece probarse aún más. Dijo que en toda sociedad parece haber un periodo en el cual el crecimiento económico, convencionalmente entendido, genera un mejoramiento de la calidad de vida. Ello solo hasta un punto umbral. Cruzando ese punto, el crecimiento económico genera un deterioro en la calidad de vida.

Max Neef al parecer vio el futuro de Chile y otros países reflejado en el espejo de la mal llamada bonanza económica que se olvidó de los seres humanos. Por eso es de esperar que los países que siguen este modelo chileno, tan alabado por neoliberales cuyo único Dios es el dinero y las ganancias, no importando como aprendan de las torpezas económicas iniciadas en Chile por Milton Friedman y Pinochet y seguidas por los partidos políticos chilenos tanto de izquierda como de derecha. Todos pensaron solamente en sus billeteras pues no pensaban en otra cosa que en sus riquezas personales y no en la satisfacción popular.

e-mail:conchamh@gmail.com

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