CrónicasFeaturedFin de Trayecto

Círculo Universal Embajadores de la Paz, SIGNO DE LA PAZ, Myriam Loeb (Francia)

Por/Para la paz

 

“Qué dulce y placentero es sentarse juntos como hermanos” sí, no conozco mayor alegría que estos momentos de encuentro, de compartir y de oración. De varias religiones así como con aquellos que se buscan en el terreno espiritual o simplemente tienen deseo de verdaderos encuentros en la amistad.

El encuentro se produce desde lo más profundo del corazón de cada persona, donde Dios ha puesto su aliento.

No hay ser humano que no sea portador. Estos momentos son intensos y dejan una huella imborrable, una fuerza de esperanza más poderosa que cualquier desesperación. Las palabras que surgen con más frecuencia son: nacimiento, vida en crecimiento, fertilidad…

Esta experiencia ofrece a quien la desee, un vislumbre de la paz eterna que experimentaremos en los tiempos mesiánicos. Felicidad para todos pero también paz que ofrecemos a quienes nos rodean porque irradia, se difunde sin que lo queramos. Podemos ser como “la novia” (que) salta sobre los montes y salta sobre los collados, para encontrar a su Amado”.

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