CrónicasFeaturedFin de Trayecto

Circulo Universal Embajadores Paz: La sublime lección de los bomberos voluntarios, de nuestro embajador, Eugénio de Sá Portugal

Por/para la paz

En este desierto planetario de indiferencia humana donde vemos evolucionar a la sociedad, notablemente cosmopolita, los bomberos voluntarios son auténticos oasis de solidaridad y esperanza, que demuestran que no todo está perdido. Hay otras clases que, por su digna labor, son igualmente dignas de mención y sin duda de aplausos, pero « nuestros » bomberos ocupan sin duda el más alto altar de la admiración colectiva.

El sonido de la sirena se superpone a las tareas y aficiones de quienes están preparados, o bien, de quienes no lo están, sepan que su presencia puede ser un gran refuerzo para quienes se van a enfrentar a accidentes provocados por la naturaleza o por sus compañeros. Ya sea que el hecho sea causado por la desgracia, la desatención o desatención, o incluso por muchas otras causas, cuyos efectos ayudan a paliar, sin escatimar esfuerzos y sacrificios, ni cuestionar ni hacer juicios de valor. Simplemente se entregan, tantas veces a riesgo de su propia vida, para tratar de salvar a otros, honrando la máxima universal de su clase: « vida por vida ».

¿Cuántos conocemos o hemos visto –en directo o en directo por televisión– las espectaculares actuaciones de estos benditos cascos azules? – Ciertamente podemos decir que hemos perdido la historia, tan abundantes son las típicas situaciones de intervención de nuestros desinteresados ​​y gloriosos bomberos.

Y no crean que, aunque sean voluntarios, estos hombres y mujeres no están preparados y capacitados para operar. – Al contrario; su disciplina y coordinación con la respectiva cadena de mando son perfectas y la calidad de su intervención intachable y de gran eficacia, al contrario de lo que, lamentablemente, ha sucedido con otros sectores del « llamado » servicio público profesional.

Parafraseando a Lord Winston Churchill, que lo dijo entonces en tiempos de guerra, diré del valor social de los bomberos voluntarios -y también, con razón- que « nunca debió tanto a tan poco ».

Aprendamos a aprovechar la lección de solidaridad de estos verdaderos soldados de la paz, que no desertan ante el peligro y que saben ofrecer -sin vacilación- su vida, en holocausto, cada vez que la salvación de los demás es piadosa.

Afficher plus

Articles similaires

Bouton retour en haut de la page