“Cosas de nuestros vecinos” POBRE SANIDAD EN LA REGIÓN  Consuelo blanco

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 En breve comenzarán los diferentes grupos políticos a promocionarse para las próximas elecciones, con su mejor sonrisa.
Por lo bien que lo han hecho y por sus promesas de hacerlo mejor, pedirán nuestros votos.
Pero, si he de poner nota a la gestión política en general, por lo que he observado, lamentablemente no superan el cuatro. Sí, unos suspensos se han ganado por permitir que nuestra región sea de las peores en prácticamente todo.
Si nos centramos en Sanidad, la Región de Murcia es la cuarta comunidad que menos invierte en sanidad por habitante.
La Región no tiene un helicóptero medicalizado y en casos de gravedad, utiliza el de Castilla-La Mancha.
Nuestros hospitales no disponen de personal suficiente para abordar la salud de nuestra ciudad, tras ocho años de recortes presupuestarios tanto en personal como en recursos.
Los hospitales públicos existentes a través de las nueve Áreas de Salud con las que cuenta la Región de Murcia, mediante protocolos, crea conciertos con centros privados para atender (según el SMS) aquellas necesidades que no puede abordar el sistema público murciano de salud.
Pero los últimos casos sobre supuestas negligencias ocurridas en centros concertados, nos hace cuestionarnos en manos de quiénes estamos.
Recordamos al joven de 29 años fallecido el pasado mes de febrero, tras ser intervenido en el Hospital Viamed San José de Alcantarilla. El joven que, era sometido a una sencilla intervención quirúrgica de un quiste en un pie, entró en parada cardiorrespiratoria y perdió la vida en el traslado a un hospital público.
Hace dos años, algo similar ocurría en este mismo centro, no hubo que lamentar una muerte
pero, al hombre le han quedado graves secuelas. 
Algunas de las muchas diferencias que tiene un hospital privado respecto al público es que, la atención es más exquisita, el personal puede dedicar más tiempo a los pacientes, las habitaciones son más grandes, los acompañantes están más cómodos durante su estancia y suelen ser una habitación individual por cada paciente. Pero en caso de emergencia, hay que salir rápidamente en ambulancia al hospital más cercano, porque un privado como el anteriormente citado, no dispone de UCI.
Supuestamente, en este tipo de hospitales concertados, los auxiliares de enfermería, colaboran con el cirujano en las intervenciones quirúrgicas, mientras que, está totalmente prohibido en un hospital público. Son funciones exclusivas de los enfermeros, ayudar a los cirujanos.
Nuestro personal sanitario, está muy preparado, de hecho Europa se lo rifa, cuenta con una alta cualificación y cada vez son más los profesionales que emigran en busca de mejores oportunidades y salarios superiores.
El volumen de pacientes por enfermero o enfermera en nuestro país es elevadísimo, no pudiendo ofrecer un trato o servicio óptimos, conllevando a numerosos errores. No es un hecho habitual, pero no es demasiado extraño que, se le administre un antibiótico (por poner un ejemplo) a un paciente por equivocación en lugar de administrarlo al que lo necesita por prescripción médica.
Pésima situación y mucho más grave de lo que parece porque se está tratando con personas, no con muebles y en medicina las negligencias se tapan con tierra.
Tanto el Servicio Murciano de Salud como el Presidente de la Comunidad, el señor Miras, desconocen cómo mejorar la gestión de nuestra sanidad. Mientras los usuarios sufrimos esta crisis en la que está inmersa la ciudad, al presidente ni se le ve, ni se le espera. La ineficacia nos coloca en una situación impensable, hace años.
Nuestra salud es un pilar fundamental y tenemos quirófanos cerrados y plantas inutilizadas, nos derivan a hospitales concertados que, no nos ofrecen garantías suficientes sobre controles de calidad, ni sobre nuestra propia seguridad.
Los contratos del personal sanitario son precarios, la falta de inversión en Atención Primaria, la saturación constante de urgencias, el cierre de los PEA (puntos de especial aislamiento), la falta de urgencias pediátricas en algunas Áreas de Salud, las interminables listas de espera… todo esto está pasando factura a nuestra salud.

 

Consuelo blanco