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CPLATAM COVID-19: Marruecos extiende el Estado de emergencia

Urgencia sanitaria

Fatima Makhoukh, periodista marroquí

Las actuales circunstancias han llevado a que autoridades e instituciones optimicen su uso de tecnologías y recursos virtuales para entregar información oportuna a los ciudadanos.

Así se constató el lunes 13 de abril cuando el Director General de Relaciones Bilaterales del Ministerio de Relaciones Exteriores de Marruecos, Fouad Yazough, comentó a través de un directo en Instagram la circunstancia de los miles de ciudadanos marroquíes que no han podido retornar al país debido a las restricciones que se han impuesto para hacer frente a esta pandemia. El Embajador Yazough dio cuenta de las medidas tomadas por la Cancillería marroquí para paliar esta situación. Adicionalmente, durante la semana, se conocieron iniciativas de acciones conjuntas y cooperación bilateral entre gobiernos para procurar la repatriación de sus ciudadanos. Nótese que autoridades italianas anunciaron la repatriación de italianos y de marroquíes residentes en Italia que buscan retornar a ese país. Se esperan más acciones coordinadas de esta índole en los próximos días.

La última cifra que se tiene de marroquíes que no han podido retornar al país alcanza los 18.226 ciudadanos que literalmente quedaron varados en el exterior por el cierre de las fronteras —medida adoptada por diferentes gobiernos para detener el avance de la epidemia del coronavirus—. La Ministra Delegada ante el Ministerio de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nezha el Ouafi, pidió a los ciudadanos paciencia y sacrificio, sin aludir a ningún dato concreto de repatriación. De estos 18.226 marroquíes hubo 2.743 que fueron atendidos y que recibieron ayudas, dijo El Ouafi durante su comparecencia ante la Comisión de Asuntos Exteriores en el Parlamento. La Ministra también hizo hincapié en que un departamento específico de la Cancillería, a través de sus misiones diplomáticas y consulados, apoya y presta asistencia a los más afectados y asume los costos de alojamiento y la atención médica para algunos de ellos. Está claro que Marruecos ha ido implementando un plan de emergencia —sin duda este es el más importante en términos del despliegue de medios y de recursos humanos en la historia del país—, y busca posibilitar el regreso de todos sus nacionales aunque la Ministra El Ouafi no ha comunicado una fecha límite para completar esta misión que describió de forma reiterada como «muy difícil» y que demanda gran responsabilidad.

De otra parte, el presidente del grupo parlamentario de la USFP (Unión Socialista de Fuerzas Populares), Chakran Imam, pidió al Gobierno que dé esperanza a los marroquíes. “Han estado esperando por más de un mes, es la hora de darles respuestas concretas”, dijo el diputado quien aprovechó la oportunidad para abogar por el regreso inmediato de los marroquíes varados en Ceuta y Melilla. Casi todos los diputados que tomaron la palabra se preguntaron sobre las razones que impiden al Gobierno marroquí llevar a cabo las repatriaciones de sus ciudadanos, mientras que autoriza a los países europeos a alquilar aviones en Marruecos para el transporte de sus ciudadanos (varados en Marruecos y que desean retornar a sus países de origen). Este es un tema que definitivamente ocupa la atención de las autoridades y de los medios de comunicación marroquí. Sin ir más lejos, el jurista Jamal Mechbal, colaborador habitual en CPLATAM, analizó en medios marroquíes en árabe que, pese a las circunstancias de excepción impuestas por el coronavirus, las autoridades deben garantizar el retorno de los ciudadanos a su país y precisó que la Constitución y el artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos priman sobre cualquier otra normativa.

Cifras y evolución del COVID-19 en Marruecos

Marruecos está en estado de alarma desde el pasado 20 de marzo. Primero se impusieron una serie de medidas y de restricciones a la movilidad de los ciudadanos, pero las restricciones fueron ampliándose con medidas adicionales —control de fronteras, cese de toda actividad económica considerada “no esencial”, restricción de los desplazamientos innecesarios—.

El 17 de abril el Ministerio de Salud de Marruecos confirmó 36 nuevos casos de COVID-19, lo que elevó el número total de casos a 2.564. Ese día se tenía que en las últimas 24 horas se habían confirmado 281 casos. Fue el mayor aumento diario de casos registrado en el país, acompañados de cinco muertes y de 32 recuperaciones. El número de muertes en total ascendía a 135 y el de recuperaciones a 281. Marrakech se perfiló como uno de los puntos críticos —se detectaron 142 casos nuevos en instalaciones comerciales e industriales—, este aumento acercó la ciudad roja a Casablanca, la ciudad más afectada en el país por el coronavirus. La región de Casablanca-Settat agrupa el 27,4% de los casos, mientras que Marrakech-Safi registra el 26,6%. Fez-Meknes ocupa el tercer lugar, con el 14,4% de los casos, le siguen Rabat-Sale-Kenitra y Tánger-Tetuán-Al Hoceima con 10% cada una. En Fez se registraron 19 casos nuevos y en Nador, al noreste del país, se conocieron siete nuevos casos, cuatro en una familia y tres en una unidad de producción industrial. Tánger registró cuatro nuevos casos en una fábrica.

Aunque Marruecos registró una disminución de las tasas de mortalidad y las recuperaciones aumentan de manera constante —el martes 14 de abril no hubo fallecimientos desde que empezaron a registrarse el 23 de marzo— y la cantidad de pacientes que se encuentran en unidades de cuidados intensivos también ha ido disminuyendo de manera lenta pero progresiva, lo cierto es que el número de casos confirmados de contagios ha ido en aumento a medida que aumenta la frecuencia de las pruebas. El martes hubo 125 nuevos casos, el miércoles 136 y el jueves 259. Desde que se registró el primer caso las autoridades de la salud han monitoreado un total de 13,451 casos sospechosos. Según el balance más reciente este sábado se contabilizaron 2670 casos de contagios por coronavirus, con 137 fallecimientos y 298 recuperaciones. La información está registrada en la página oficial del Ministerio de Sanidad (Covid Maroc).

Samir Bennis, director de Morocco World News, expresaba su preocupación en redes sociales, como otros ciudadanos, al señalar que los casos de contagio van en aumento cuando muchos se anticiparon a pensar que la situación ya estaba controlada y que se evitaría entrar en una tercera fase de la propagación de la epidemia. Bennis subrayó que para evitar este escenario los ciudadanos deben respetar las medidas adoptadas por el Gobierno, mientras que las autoridades deben mostrar mayor firmeza en la aplicación de las normas, especialmente en las zonas con alta densidad poblacional. Todo esto, en criterio de Bennis, demandaría la prórroga del Estado de emergencia. El editor en jefe del medio de noticias en inglés anunció que el Estado de emergencia resultaría más largo de lo que nadie hubiera imaginado. Además, en la línea de Mechbal, coincidió en que el Estado no debe olvidar a los miles de marroquíes que quedaron atrapados en el extranjero. Este sábado los hechos le dieron la razón pues se conoció que el Consejo de Gobierno —reunido el sábado bajo la presidencia del jefe de Gobierno Saad Dine El Otmani— aprobó el proyecto de decreto (N°2.20.300) que extiende el Estado de emergencia sanitaria en todo el territorio nacional para luchar contra la propagación del coronavirus —el proyecto fue presentado por el Ministerio del Interior—.

El Estado de emergencia sanitaria se prorrogará durante cuatro semanas más. El periodo de confinamiento por el COVID-19 se extenderá desde el 20 de abril hasta el 20 de mayo a las 18:00 horas. Estas fechas coinciden con el periodo del Ramadán que comenzará este 25 de abril e irá hasta el 24 de mayo. En esta experiencia inédita, el Ramadán coincidirá con el confinamiento. Es la primera vez que sucede algo así. Como se sabe, durante el periodo del Ramadán los musulmanes practican el ayuno durante todo el día, desde antes de llegar el alba y hasta que cae el sol. Este año los musulmanes no podrán congregarse en las mezquitas, cerradas desde hace algunas semanas, tampoco podrán reunirse entre familias en las playas y al aire libre para celebrar los iftar (desayunos), como es costumbre, cuando llega el ocaso y la hora de romper el ayuno. Por la emergencia sanitaria están prohibidas las aglomeraciones para evitar el contagio del coronavirus.

Fatima Makhoukh es periodista marroquí. Un artículo para CPLATAM -Análisis Político en América Latina- ©

Abril, 2020

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