CPLATAM Marrakech: escenario de respaldo y adopción formal del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular Clara Rivero*

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Conferencia Intergubernamental para el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular, Marrakech, 10 y 11 de diciembre, 2018
Clara Rivero es politóloga. Consultora y analista política en temas relacionados con América Latina y Marruecos y directora en CPLATAM -Análisis Político en América Latina-
Septiembre, 2018

El Reino de Marruecos reunió esta semana a representantes políticos de los cinco continentes en torno a los 23 objetivos del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular durante la Conferencia Intergubernamental celebrada en Marrakech. Farida Loudaya, embajadora de Marruecos en Colombia, explicó que la designación de su país para acoger esta Conferencia Intergubernamental constituye un reconocimiento a los esfuerzos desplegados por Marruecos en materia de migración y a su aporte en la gestión de la cuestión migratoria. La elección de Marruecos como escenario para la celebración de la Conferencia Intergubernamental se dio por unanimidad en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Al acoger esta Conferencia, Marruecos nuevamente adquiere un rol protagónico frente a los temas que ocupan y preocupan a la comunidad internacional como lo hizo en 2016 al ser el país anfitrión del Foro Mundial de Derechos de Humanos (FMDH) y de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP22).

En esta ocasión ha sido la cuestión migratoria la que convoca a los líderes del mundo frente al Pacto que busca facilitar la migración legal y gestionar mejor los flujos migratorios que superan los 250 millones de personas a nivel global, una cifra que representa algo más del 3 % de la población mundial. La preeminencia de la Conferencia celebrada esta semana en Marrakech signa el respaldo para la adopción formal y la puesta en marcha del Pacto apoyado por 164 países. Al Pacto se llegó en julio luego de 18 meses de negociaciones en las Naciones Unidas. ¿En qué consiste? Es un acuerdo no vinculante orientado a la promoción de un enfoque común para asumir los crecientes flujos migratorios, según reseñó el diario colombiano El Tiempo. El medio contextualizó que la iniciativa ha recibido los embistes de políticos populistas y conservadores que lo desmerecen por considerar que es una ofensa a la soberanía nacional. Lo anterior explica que Estados Unidos, Hungría, República Dominicana, Australia, Israel, Polonia, Eslovaquia, República Checa, Austria, Suiza, Bulgaria y Chile lo hayan rechazado, abandonado y/o anunciado su no participación.
No obstante, las críticas al Pacto no solo provienen de los políticos de extrema derecha, también ha sido cuestionado por movimientos de izquierda, extrema izquierda y por activistas que lo consideran insuficiente frente a los desafíos que representa la cuestión migratoria con todos los aspectos que de ella se derivan. Los defensores del Pacto, por su parte, han cuestionado la instrumentalización populista del tema migratorio por parte de políticos que buscan réditos políticos y electorales polarizando a las sociedades y demostrando con ello su falta de perspectiva.
Mohamed VI y su compromiso con la universalidad de los derechos humanos y los derechos de los migrantes
Con motivo de esta Conferencia, el rey Mohamed VI transmitió un mensaje de bienvenida a los representantes y participantes del foro recordando que el escenario elegido por la comunidad internacional como punto geográfico para la histórica cita tiene lugar en África, “origen de los primeros desplazamientos humanos” y, específicamente, el Reino de Marruecos, “tierra de inmigración, tránsito y emigración” y la ciudad de Marrakech “su crisol intemporal”. El rey de Marruecos aprovechó esta ocasión que convoca a los líderes internacionales para sumarse a la celebración del 70º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Para el monarca merece reconocimiento el hecho de que la humanidad despertase a la universalidad de los derechos humanos que exceden “las naciones, las culturas y las civilizaciones”. Un discurso potente, con fuerza, contenido y referentes de sentido que dan cuenta de un pensamiento estructurado y sólido y que debieran influir tanto a los locales como a los extranjeros que muchas veces no comprenden esa dimensión de universalidad. Las referencias hechas por Mohamed VI dan cuenta de las ideas de modernidad y de los valores liberales que identifican al rey marroquí. La perspectiva, la competencia y la capacidad del monarca como estratega político permiten que su país brille en los grandes momentos que convocan las causas globales y los desafíos del siglo XXI. El rey insistió en la condición de la universalidad, una vez más, al señalar que “la cuestión securitaria no puede obviar los derechos de los migrantes” que, desde luego, son “inalienables”. “En efecto, un migrante no es más humano o menos humano, en función de su ubicación a un lado o a otro de una frontera”, puntualizó el rey.

El rey de Marruecos recibe al secretario general de la ONU en RabatMohamed VI reconoció el trabajo de António Guterres, Secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, así como el de Louise Arbour, Representante Especial para las Migraciones, quienes asumieron el reto que impone el momento actual frente a la migración global “que trasciende fronteras, divisiones y continentes”. En cuanto al rol desempeñado por Marruecos, ha sido el propio rey quien explicó en su mensaje que el interés del Reino en el tema migratorio ni es reciente ni es circunstancial: “Todo lo contrario, es un compromiso antiguo y voluntario que se expresa a través de una política, humanista en su filosofía, global en su contenido, pragmática en su método y responsable en su enfoque. Nuestra visión es anticipar el futuro para construir una movilidad ordenada”, observó el rey.
No le falta razón al monarca marroquí cuando hace énfasis en la necesidad de lograr equilibrio entre la voluntad y la realidad; entre los intereses legítimos de los Estados y el respeto de los derechos humanos de los migrantes. Por lo mismo, la Unión Africana ha confiado el liderazgo de la cuestión migratoria al enfoque marroquí en la Agenda Africana para la Migración que fue adoptada por unanimidad en la Conferencia de la Unión Africana en enero de este año. En ese sentido, el rey sostuvo que: “es muy natural que nuestra visión, a escala nacional y continental, converja con nuestro compromiso internacional, a través del Pacto Mundial” ya que esa visión y compromiso se inscriben en una dimensión innovadora que asume la gestión de las fronteras y la protección de los derechos humanos de los migrantes con enfoques orientados tanto a la migración como al desarrollo.
“Ambos tienden hacia la responsabilidad colectiva, la soberanía responsable y el pragmatismo humanista […] Porque, la cuestión migratoria no es, y no debería convertirse en un problema de seguridad. Con la represión, jamás hay disuasión, ya que por un efecto perverso, desvía las dinámicas migratorias, pero no las para. La cuestión de la seguridad no puede seguir pasando por alto las políticas de desarrollo socioeconómico, orientadas hacia la absorción de las causas profundas de las migraciones precarias […] la cuestión de la seguridad no puede negar la movilidad, más bien la puede convertir en una palanca para el desarrollo sostenible, especialmente en un momento en que la comunidad internacional se emplea en implementar la Agenda 2030”, sostuvo Mohamed VI.
El rey se ha mostrado especialmente crítico del enfoque securitario frente a las migraciones, por lo que refirió que el Pacto es una vía que se abre al “insoportable todo por la seguridad” y también frente al “inaceptable laxismo”, una vía que opone la “soberanía solidaria” al “nacionalismo excluyente”. El rey recordó que el Pacto Mundial es un medio, no es un fin y, en esa dirección, la Conferencia de Marrakech constituye un llamamiento a la acción, un llamamiento al que África ha respondido y donde el continente no es el objetivo del Pacto sino que es una parte del mismo, un actor central con evidentes esfuerzos a nivel institucional como lo corrobora la creación de un Observatorio Africano de las Migraciones cuya sede será acogida por el Reino de Marruecos y ha sido apoyado por el Pacto. El rey también mostró su interés en que esa iniciativa se multiplique a través de redes y con instituciones similares en otras regiones del mundo. El Pacto es “una promesa que la Historia juzgará” y, al estar en su fase inicial, no es momento de triunfalismo.
El reto de la Conferencia consiste en que la comunidad internacional opte por una “solidaridad responsable”. ¿Qué significa esto? Que cada Estado miembro del Pacto fija y aplica su propia política migratoria a la vez que elige el diálogo, la responsabilidad compartida, la cooperación internacional, el multilateralismo, la unión, las sinergias, los compromisos y las respuestas estructurantes en oposición a la política de la silla vacía, la deserción, la indiferencia institucionalizada, el populismo, el aislacionismo y el ostracismo, “Porque, en definitiva, de esto se trata, de poner fin al desorden, aportando algo de humanidad al orden. La página de la Historia que hoy se escribe en Marrakech, honra a la comunidad internacional, colocándola un poco más cerca de un nuevo orden migratorio, más justo y más humano”, zanjó el monarca marroquí.
“Es inútil edificar murallas contra la inmigración”
Hace algunos años, el académico italiano Loris Zanatta expresó que “Es inútil edificar murallas contra la inmigración”. El historiador analizó las facetas de las migraciones y observó que en estas confluyen la tragedia y el drama con “un proceso de transformación histórica extraordinario y muy complejo”. Todavía nadie ha encontrado solución a “los enormes problemas de orden político, social, cultural, espiritual y económico creados por este inmenso éxodo”. Zanatta precisó la necesidad de tratar el tema con seriedad y ello pasa por verlo con una mirada distinta, ya no como una “emergencia”, sino como un cambio que durará décadas y dejará un mundo diferente del que hoy se conoce: “Y no durante un tiempo, sino para siempre […] Frente a cambios tan grandes, es estúpido, además de inútil e inhumano, edificar murallas. Pero no es menos inútil pensar que basta predicar la hermandad y lanzar cruzadas moralistas contra el egoísmo, un viejo refrán que suena bien, pero aporta poco”.
El historiador evidenció la inviabilidad de una política de apertura indiscriminada a los inmigrantes. “Además de ser insostenible en términos económicos, produciría tensiones sociales tan extendidas y radicales que terminaría por impedir una política más gradual y eficaz”. Por tanto, el camino político implica una dimensión realista con “capacidad de pensar el futuro, de esquivar trampas ideológicas para fomentar la instrucción, el empleo, la protección social de los inmigrantes, y, al mismo tiempo, de establecer un criterio certero y eficaz sobre la base del cual seleccionarlos, acogerlos y distribuirlos entre los diferentes países”. En suma, una Migración Segura, Ordenada y Regular.

Reunión bilateral Colombia-Marruecos en Marrakech durante la Conferencia Intergubernamental para el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular
África y América Latina: más diálogo, intercambio y acercamiento sobre la base de los desafíos comunes
América Latina está prestando mayor atención al tema migratorio debido al éxodo venezolano, efecto directo de derrame de la crisis política, social, económica y humanitaria generada por la dictadura venezolana. Nótese que, aunque hay diferentes temas y problemáticas que marcan la coyuntura interna de los países de América Latina, ahora mismo, la cuestión que ocupa, preocupa y acapara la atención en la región, además de los escándalos de corrupción, es la crisis migratoria venezolana. El efecto de derrame de la crisis venezolana se siente en toda la región y, principalmente, en Colombia. “Hay una preocupación generalizada ante un problema de dimensión humanitaria en toda su extensión […] Hasta ahora, cada país ha aplicado medidas individuales, pero la situación se vuelve insostenible”. Dany Bahar, investigador de Brookings Institution, subrayó meses atrás que lo más urgente es lograr un consenso regional para dar solución a los problemas más obvios como el colapso del sistema de salud que demanda la implementación de políticas públicas. El investigador señaló que los gobiernos también deben ver las ventajas que trae la inmigración. Expertos latinoamericanos notaron que la crisis migratoria venezolana tiene su espejo en Cuba, pero la cubana ha tenido lugar en distintas oleadas. “La gran diferencia es que Cuba es una isla, Venezuela puede expulsar millones de personas de forma mucho más rápida”. Para el analista Andrés Oppenheimer “Lo que estamos viendo en Venezuela es una versión “express” de lo que Cuba ha hecho durante seis décadas: una “limpieza política” del país mediante la expulsión de críticos actuales o potenciales del gobierno”.
Fuentes diplomáticas de la región apuntaron a la necesidad de involucrar a la Unión Europea y a los países asiáticos que puedan colaborar y apoyar con recursos las medidas para la resolución de la crisis migratoria ya que la región latinoamericana no está en capacidad de asumir sola esta crisis. América Latina también podría nutrirse de la experiencia marroquí en la cuestión migratoria y, especialmente, Colombia que se ha convertido en país receptor y de tránsito del alud migratorio venezolano, sin que el país estuviera preparado para asumir este desafío descomunal. Hay algunos esfuerzos entre gobiernos, además de las gestiones del Grupo de Lima y de la Organización de Estados Americanos (OEA). En el tiempo reciente se ha querido implicar a Naciones Unidas a través del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Los Estados de América Latina se han visto desbordados en su capacidad de respuesta y ven con preocupación el riesgo de que los servicios públicos colapsen y la xenofobia crezca.
Para Colombia la situación venezolana reviste enorme complejidad. Son 2.219 kilómetros de frontera colombo-venezolana y ello hace que Colombia enfrente, más que los otros países de la región, ese efecto de derrame de la crisis venezolana. Las cifras de la masiva inmigración venezolana son tan impactantes que una parte de la sociedad colombiana ya manifiesta cierta hostilidad y agotamiento frente a una situación que apenas está en su fase inicial. Datos no oficiales estiman que los venezolanos en territorio colombiano llegan a los dos millones y que “vienen más”. “La crisis migratoria [venezolana] se está convirtiendo en un problema de seguridad nacional para el país [Colombia]”. Las cifras oficiales ya superan el millón de venezolanos en territorio colombiano. En muchos casos, Colombia no es un destino definitivo sino un territorio de tránsito hacia otros países de Sudamérica. De todas formas, Colombia es el mayor receptor de venezolanos si se comparan las cifras oficiales de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), según las cuales, unos 45.000 venezolanos están cruzando diariamente la frontera con Colombia, la mayoría de ellos para conseguir alimentos y medicinas.
Es evidente que Marruecos y Colombia, además de ser emisores, se han convertido en países receptores y de tránsito de inmigrantes, quizá esta constituya una oportunidad para un mayor intercambio y acercamiento entre los dos países sobre la base de los desafíos comunes que hoy imponen estas dinámicas migratorias. Esta puede ser la ocasión de conocer y profundizar en la experiencia marroquí dirigida a una gestión concertada, eficiente y humanista de los flujos migratorios. En 2013, el país magrebí implementó una nueva política nacional de migración que prevé la integración socioeconómica de los migrantes que se encuentran en el territorio nacional y, un año más tarde, el Gobierno adoptó una estrategia nacional de inmigración y asilo, con orientación humanista, global en su contenido y responsable en su enfoque, posibilitando la regularización de más de 50.000 migrantes subsaharianos que ahora pueden trabajar y beneficiarse de los servicios de salud del país. La regularización también permitió a muchos niños de migrantes acceder a la educación.
A este respecto, Carlos Holmes Trujillo, canciller de Colombia, mostró su complacencia ante la hospitalidad del anfitrión de la Conferencia Intergubernamental, a la vez que destacó que Colombia apoya el Pacto porque establece un marco cooperativo entre las naciones para atender el fenómeno de la migración de una mejor manera y que el país andino apoya el Pacto porque respeta la soberanía de las naciones; no es vinculante; tiene en cuenta la capacidad nacional para definir su propia política migratoria; sirve de estímulo para construir más y mejores servicios para los colombianos en el exterior, en este momento son cerca de cinco millones de colombianos residentes en el exterior, pero además, como se ha indicado, el canciller corroboró que Colombia está recibiendo un flujo muy grande de migrantes provenientes de Venezuela. El canciller también explicó que Colombia entiende que este marco cooperativo permite atender conjuntamente el fenómeno de la migración, tiene un enfoque realista y es lo que le conviene hoy al mundo entero en virtud de las realidades globales.
En el marco de la Conferencia Intergubernamental, Holmes Trujillo mantuvo un encuentro con su homólogo marroquí, Nasser Bourita. Durante la reunión bilateral, el ministro de Exteriores de Marruecos aceptó la invitación del canciller colombiano para realizar una visita oficial a Colombia durante el primer trimestre de 2019 con motivo de los 40 años del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre los dos países. Lo anterior significa que en 2019 se llevará a cabo la reunión de seguimiento del mecanismo de consultas políticas firmado en 1997, donde se abordarán diferentes temas relacionados con cooperación, turismo, visas y ciencia, entre otros aspectos de interés común de acuerdo con la información suministrada por la Cancillería colombiana.
*Clara Riveros, politóloga, consultora y analista política en temas relacionados con América Latina y Marruecos y directora en CPLATAM -Análisis Político en América Latina- ©
Reino de Marruecos, diciembre, 2018