FeaturedTú, por ejemplo

Crónica desde Tinduf Campamentos de Tinduf: ¿Cómo está Dakhla, como está Layun…? Khalil R’guibi

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 mese en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… preferente y casi exclusivamente con una ínfima parte de los saharauis.

La noticia es breve, pero su efecto en los campamentos argelinos de Tinduf es arrasador. Hasta hoy, en los campamentos siguen evocando, aunque en vez baja, lejos de los indiscretos, la reciente celebración en Dakhla, una ciudad casi santa para la inmensa mayoría de la población de dichos campamentos del Foro de Coss Montana y la presencia en la perla del Sur de tantas altas personalidades internacionales.
Pero ahora le toca a su apertura al turismo internacional con la puesta en pie dentro de poco de un vuelo directo entre Paris y Dakhla.
¿Turismo? ¿Ha dicho usted turismo?  Qué significa? En los campamentos, nuestros hermanos no conocen o se han olvidado del turismo. El único turismo que conocen es las visitas a otras tiendas de campana o, cuando más un viaje bien organizado a Argel.
Por ello preguntan por estas cosas y sus preguntas y su deseo de encontrar respuestas, constituyen armas de destrucción masiva. Una comunicación bien hecha es mejor que lustros de diplomacia.
La gente, pues, en los campamentos comienza a preguntar como está Layun, Smara o Dakhla. Lo que les han dicho ha dejado de servir y ahora se han convertido todos en un Descartes. Sacan todo lo que les han dicho de su memoria y vuelven a ordenar oreas informaciones y otras.
¡Ojo! En los campamentos comienza a madurar una nueva conciencia nacional… la que debía desde 1975 antes de aceptar estar bajo las botas argelinas.
 
 
 

 

 

Afficher plus

Articles similaires

Laisser un commentaire

Votre adresse e-mail ne sera pas publiée.

Bouton retour en haut de la page