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Cuando éramos culturalmente visibles por: Jahfar Hassan Yahia Aarras

Usos y tradiciones

 Tradiciones rifeñas de Melilla que nos dotaban de identidad propia, pero que fuimos despreciando por ignorancia o por complejo de inferioridad hasta que desaparecieron.

La última vez que vimos esta manifestación cultural identitaria fue allá por 1986, cuando en la boda del hermano de Duduh, los distintos barrios de la ciudad y en comitivas populares fueron a llevar bandejas con presentes, pilones de azúcar, té, frutos secos, dulces, etc. Las bandejas iban cubiertas con coloridos pañuelos de flecos. Se trataba de un obsequio simbólico que transmitía alegría y buen augurio feliz. Se obsequiaba con las bandejas en los bautizos, la circuncisión, la boda o en la vuelta del peregrino de la Meca. En la comitiva, las chicas y mujeres cantaban al son de los panderos hasta llegar a la casa de la fiesta. Una vez allí y delante de la casa, además de cantar, bailaban en dos filas paralelamente, lo hacían con orgullo y satisfacción. .

 

 

 

 

 

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