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¡CUIDADO CON LOS ECONOMISTAS! Salvemos la ecología… Dr. Mario H. Concha Vergara, PhD – Docente – Chile

Tribuna infomarruecos.ma

 

El investigador ecológico Joan Martínez Alier, afirma que hay muchos economistas; estos abundan, pero lo que no abundan son los economistas ecológicos. Uno de los primeros en defender la economía ecologista y el sentido común en la economía fue el Premio Nobel Alternativo de economía, el chileno  Arthur Manfred Max Neef[1]. ( +1919).

En la Hipótesis del Umbral, Max Neef plantea  “la idea de que a partir de determinado punto del desarrollo económico, la calidad de vida comienza a disminuir”.​ De acuerdo a esta teoría “todo crecimiento cuantitativo debería derivar en un desarrollo cualitativo”. Para él “desarrollo” debe definirse como la “liberación de posibilidades creativas” de todos los integrantes de una sociedad, concepto independiente del de crecimiento económico, sin ser una condición para este último.

El Ex presidente de la International Society for Ecological Economics,  Joan Martínez Alier, es uno de los más reputados expertos en ese campo desarrollado por Max Neef, consagrando su vida académica a estudiar la relación entre los desafíos medioambientales y la economía, contribuyendo activamente a la promoción del concepto de justicia medioambiental.

La economía ecológica, o la economía del sentido común, o la economía de la gente, es sin duda una de las grandes críticas a la economía actual que está hecha por econometristas[2] desde sus mullidos sillones. Es una crítica de la ciencia económica habitual. Dos cuestiones muy importantes son que hay que ver la economía físicamente, contar los flujos de energía y de materiales y no darle importancia al PIB, que mezcla lo que es producción con lo que es destrucción. Max Neef decía que por ejemplo un gran terremoto como los producidos en Chile aumentaba el PIB pues se partía de una producción cero.

Cuando el PIB crece e destruye biodiversidad al usarse el  carbón, petróleo y gas que producen exceso de dióxido de carbono y por tanto cambio climático. Los daños de estos hechos no se restan del PIB. El cambio climático es adverso al crecimiento real de la economía; todo crecimiento del PIB se transforma en una verdadera farsa.

La economía y ecología siempre se han llevado  mal y al parecer a los econometristas no les interesa así como no les interesa a muchos académicos porque cuando la economía industrial crece, los ecosistemas se destruyen.

Joan Martínez Alier  dice: “me considero y soy un economista ecológico, uno de los fundadores de la Sociedad Internacional de Economía Ecológica en 1990”, autor ya en 1987 de un libro con el título « Economía Ecológica » y cofundador de las revistas Ecological Economics y Ecología Política en 1990. Él considera, al igual como lo planteara desde los 70’ Max Neef que el modelo económico imperante en la actualidad está agudizando enormemente el cambio climático y el deterioro del medio ambiente, lo cual, además, ha traído como consecuencia la desaparición de algunas especies vivientes.

Una de las maneras de subsanar esta barbaridad económica es cambiando la manera de medir lo que hacemos y quitando importancia a lo que digan los economistas, (econometristas) que tienen demasiado poder en la política. Pues cuando la economía industrial crece, los ecosistemas se destruyen. Se crea lo que llamamos un estado de entropía[3], es decir de un estado de orden a uno de desorden. Esto sucede porque continuamente se buscan nuevas materias primas en las fronteras de la extracción, desde la Amazonía al Ártico. Ya sea petróleo, carbón, gas natural, mineral de hierro, cobre, soja, eucaliptos para pasta de papel, lo que sea, todo lo cual destruye el medioambiente pues este ya está saturado…Además, el carbón y el petróleo no son reciclables pues una vez que se utilizan (que se  queman) ya no pueden volver a usarse. Por eso los economistas ecológicos apuntan a que la economía industrial no es circular sino entrópica.

Lo anterior, obviamente, significa que la marcha de la economía industrial, pierde siempre energía y materiales y eso está ocurriendo desde hace 200 años pues se terminó la navegación a vela, por ejemplo, el uso de las carretas, etcétera. La energía entrópica que usamos desde hace 200 años está destruyendo al planeta pero, el que no usemos la energía entrópica no quieres decir que queremos volver a las velas o las carretas.

Significa que cuando la economía industrial está en marcha, pierde inevitablemente energía y materiales y eso ocurre porque la energía que usamos desde hace 200 años -petróleo, carbón y gas natural- sólo se puede usar una vez. La energía de estos energéticos se disipan una vez usados y ya no hay posibilidad de recuperación.

Martínez Allier explica que el  aluminio, por ejemplo, se obtiene a través de una roca llamada bauxita a la que se bombardea con mucha electricidad. El aluminio se utiliza entre otras cosas para las latas de conserva, de las que se reciclan sólo entre un 10-20%, y en otros materiales la cifra es muy inferior. Los materiales de construcción que se emplean para edificar apenas se reciclan. « Los materiales de construcción que se emplean para edificar apenas se reciclan »

El efecto invernadero se produce por quemar combustibles fósiles como el carbón, gas, o petróleo, pues esto produce dióxido de carbono, lo que significa que estamos poniendo tanto CO2 en el ambiente que nos estamos auto envenenando. Estamos poniendo tanto CO2 en la atmósfera que este se está acumulando y produce el llamado efecto invernadero

El desacuerdo  que sucede  entre los economistas ecológicos y los economistas que yo denomino econometristas, se debe a que los economistas actúan como si no supieran nada de esto. Hablan por ejemplo de crecimiento económico, cuando disminuye la cantidad de petróleo y de gas, aumenta el efecto invernadero y se pierde biodiversidad.

Los conflictos ambientales más acuciantes son aquellos (ignorados por los economistas y políticos) en donde existen poblaciones más vulnerables, población indígena, gente pobre que carece de poder político y de representatividad ante los gobernantes para defenderse de las empresas extractoras. Lo peor ha sido la explotación de petróleo por parte de Chevron-Texaco en Ecuador y Venezuela,  la de Shell en el Delta del Níger, en Nigeria. y cientos y cientos de casos parecidos como la explotación en Argelia por parte de la British Petroleum, Total y otras..

Lamentablemente los conflictos ambientales irán en aumento y peor aún, las grandes empresas dedicadas a la explotación de los recursos naturales no entienden que están en los límites de la extracción y contaminación, llegando incluso al cromen como lo han hecho en Brasil y Sudáfrica con algunos ecologistas. Hay cientos de víctimas ecologistas cada año, es posible que el número no vaya a bajar. Por eso, hay que hacer más visibles estos conflictos, y así tal vez ayudamos a que en algunos países disminuya la represión contra los ecologistas.

E-mail: conchamh@gmail.com

[1]  Ver: MAX NEEF PREMIO NOBEL ALTERNATIVO DE ECONOMÍA Dr. Mario H. Concha Vergara, PhD. Director (Primer presidente) del Centro de Estudios del Magreb Para las Américas) en https://infomarruecos.ma/max-neef-premio-nobel-alternativo-de-economia-dr-mario-h-concha  vergara-ph-d-director-primer-presidente-del-centro-de-estudios-del-magreb-para-las-americas/

[2] La econometría como la unión de la estadística, las matemáticas y la teoría económica. Por otro lado, es un sistema que se olvida de los humanos al considerarlo solo números.

[3] La entropía es una palabra de origen griego que los físicos empezaron a utilizar alrededor de 1870 para probar que la energía no se recicla.

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