El mensaje ha resonado como un electrochoque en los pasillos de la cumbre de Lyon. Mientras los presupuestos de salud mundial se erosionan en otros lugares, la Unión Europea, el Banco Mundial y la Alianza Gavi han dado un golpe sobre la mesa al anunciar la movilización de más de mil quinientos millones de euros. ¿El objetivo? La investigación y producción masiva de vacunas contra la malaria. Para Jozef Sileka, comisario europeo, la lección de la Covid-19 está aprendida: «Prevenir es mucho más barato que reparar economías devastadas».
Marruecos: La elección de la acción, no del repliegue
Mandatado por el Soberano, el presidente de la Cámara de Representantes, Rachid Talbi El Alami, ha portado la voz de un Marruecos que no se conforma con teorías. Cuando la solidaridad internacional mostraba sus límites ante la Covid-19 o cuando el Ébola aterrorizaba el continente, el Reino tomó una decisión radical: mantener sus conexiones aéreas y tender la mano.
Es esta «solidaridad activa» la que Marruecos ha erigido como doctrina. Desde la iniciativa «Triple A» para la adaptación de la agricultura africana hasta las ayudas sanitarias masivas enviadas a todo el continente, Rabat demuestra que la salud del hombre, del animal y del medio ambiente —el ADN mismo del enfoque «One Health»— es un combate indivisible.
El 75% de las amenazas provienen del animal
El diagnóstico científico planteado en Lyon es inapelable: el 75% de los agentes infecciosos emergentes son zoonosis, enfermedades que saltan del animal al hombre. Ante esta amenaza, los participantes han exigido actos concretos. Ya no se trata de abordar el dengue, el chikungunya o la resistencia a los antibióticos en silos aislados.
La cumbre de Lyon, por iniciativa de Emmanuel Macron, pretende convertir «One Health» en la brújula de las políticas públicas mundiales. Para Marruecos, esta ambición debe pasar imperativamente por un plan ambicioso para África, basado en el intercambio de conocimientos y la transferencia de tecnología. Porque en un mundo interconectado, nadie se salva solo. El Reino lo entendió hace mucho tiempo.

