De cómo destruir las barreras de no entendimiento entre los españoles y los marroquíes Por Mokhtar Gharbi

0

Algunos de los aspectos que marcan estas relaciones (hispano marroquíes) , o dicho con otros términos, entre los dos pueblos, consisten en crear argumentos y comunicación, basados en el respeto mutuo, entendimiento y diálogo continuo y tocar los rasgos de alejamiento para acercarlos y de acercamiento para reforzarlos.

Somos conscientes de que los dos pueblos, español y marroquí, están condenados a entenderse, convivir y afrontar las dificultades y los retos para construir relaciones impregnadas de respeto mutuo, consideración y cooperación fructífera. Para estos fines, debemos pensar en crear una herramienta que nos permita llegar a nuestros objetivos y metas.
Las razones de las posturas perturbadoras en España hacia Marruecos y el pueblo marroquí se basan en la falta de atención y negligencia de nuestra parte, nosotros los marroquíes, a todos los niveles, en comunicarnos con la otra parte. Nuestro sufrimiento con los españoles es producto de no considerar esta razón. Por consiguiente, nosotros, oficial, popular y periodísticamente no hacemos ningún esfuerzo para afrontarla como es debido.
Para los españoles los marroquíes son enemigos, Marruecos es un país violento de una ideología islámica y la comunidad marroquí en España es un peligro para los españoles. Sin duda, no se descarta la responsabilidad de los organismos oficiales marroquíes en este penoso tema y fenómeno, pero, también no se descarta la responsabilidad de los medios de comunicación españoles, simplemente porque los españoles se basan en la realidad sobre lo que reciben a través de los medios de comunicación, y no necesariamente como son los marroquíes. Esta multitud de medios viene de varios factores, de los cuales, factores que hemos fabricado nosotros mismos por nuestra negligencia y nuestra deficiencia. En la otra cara de la moneda, observamos que, Argelia gasta millones de euros para influir en/sobre la prensa y algunos periodistas, además de hundir la sociedad española con personas deportadas de los campos de Tenduf, quienes ocupan casi la totalidad de la geografía española, regiones, ciudades, pueblos y municipios.
Presentar la imagen de Marruecos y marroquíes, la verdadera imagen, a los españoles, sus instituciones y su prensa, seguro que cambiará mucho la imagen actual distorsionada y confusa en este país, amigo, vecino y de un legado comun.
Debemos destruir esta barrera psicológica, mediática, cultural, social, e histórica que obstaculiza nuestros pasos, o mejor dicho, nuestros anhelos