CrónicasEn voz altaFeatured

Declaración de Nagasaki por la Paz Yamamoto Yuriko -Taki- Japon

Circulo Universal Embajadores Paz


Han pasado exactamente 75 años desde el día en que nuestra ciudad fue desolada por una bomba nuclear. A pesar del paso de tres cuartos de siglo, seguimos viviendo en un “mundo donde existen armas nucleares”. ¿Por qué los humanos seguimos siendo incapaces de deshacernos de las armas nucleares? ¿Somos realmente incapaces de abandonar estas terribles armas que tan cruelmente quitan vidas sin siquiera permitir una muerte digna y obligan a los supervivientes a vivir sufriendo durante toda la vida como resultado de la radiación? El compositor KINO Fumio perdió a su esposa e hijos a causa de la bomba atómica aquel 9 de agosto de hace 75 años, y continuó expresando su tristeza y sus sentimientos sobre la paz a través de la música. En sus memorias escribió lo siguiente: La tragedia que se desarrolló bajo la nube del hongo rojo y negro que se extendió ese día está profundamente arraigada en mi corazón. El espantoso espectáculo de personas horriblemente quemadas cubiertas de llamas; innumerables cadáveres quemados hasta quedar casi carbonizados y esparcidos por los escombros como troncos; mujeres deambulando con ojos vacíos. Visiones fantasmagóricas como ésta vuelven a mi mente vívidamente cuando el 9 de agosto llega cada año. Para que nadie más pase por una experiencia tan infernal, los hibakusha, o supervivientes de los bombardeos atómicos, se han esforzado fervientemente por informarnos sobre lo que pasó bajo esa nube en forma de hongo. Sin embargo, el verdadero horror ante las armas nucleares aún no se ha transmitido adecuadamente al mundo en general. Si, al igual que con el novedoso coronavirus, que no temíamos hasta que comenzó a propagarse entre nuestro entorno inmediato, la humanidad no se da cuenta de la amenaza de las armas nucleares hasta que se vuelvan a utilizar, nos encontraremos en una situación irreversible. Este año marca el 50 aniversario de la entrada en vigor del Tratado de No-proliferación Nuclear, o TNP. Este tratado, que estipula que “no habrá un aumento de los estados con armas nucleares” y que “las negociaciones de desarme nuclear se llevarán a cabo de buena fe”, es un acuerdo extremadamente importante para la humanidad. Sin embargo, en los últimos años han aumentado las movimientos de los estados poseedores de armas nucleares para retractarse de la promesa de desarme nuclear, como demuestran iniciativas tales como la eliminación del Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio, o INF. Además de eso, está avanzando el desarrollo y el despliegue de armas nucleares más nuevas y sofisticadas y de armas nucleares más pequeñas y fáciles de usar. Como resultado, la amenaza de que se utilicen armas nucleares es cada vez más real. « Sólo quedan 100 segundos ». Para simbolizar este estado de crisis, este año el « Reloj del Día del Juicio Final”, un indicador del tiempo restante hasta la extinción de la Tierra, se posicionó en el momento más corto de su historia. Hace tres años, el Tratado de Prohibición de Armas Nucleares fue adoptado por las Naciones Unidas. Este tratado establece claramente que las armas nucleares deben ser eliminadas de acuerdo con los deseos de la humanidad. Entre los estados con armas nucleares y los países bajo el paraguas nuclear ha habido voces que declaran que es demasiado pronto para un tratado de este tipo. Eso no es así. Más bien, las reducciones de armas nucleares llegan demasiado tarde. Ya han pasado 75 años desde los bombardeos atómicos y la fundación de las Naciones Unidas. Habiendo alcanzado este hito, deberíamos recordar ahora que la humanidad misma prometió eliminar las armas nucleares en la Resolución 1 de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Cuando el Papa Francisco visitó Nagasaki el año pasado, dijo dos cosas que pueden ser “claves”. La primera fue que, « para hacer realidad este ideal (de un mundo de paz, libre de armas nucleares) se requiere la participación de todos ». La segunda fue que, « hay una necesidad de romper el (creciente) clima de desconfianza ». Por la presente hago un llamamiento a todos en todo el mundo. Hay innumerables maneras de involucrarse en el trabajo por la paz. Este año, muchos hemos aplaudido los continuos esfuerzos de los profesionales de la medicina para combatir el nuevo coronavirus. De la misma manera, aplaudamos ahora con sincero respeto y gratitud a los hibakusha que han soportado el dolor físico y psíquico mientras compartían sus dolorosas experiencias durante los 75 años que han transcurrido desde el momento del bombardeo atómico hasta hoy, con el fin de proporcionar una advertencia a los pueblos de todo el mundo. Con este aplauso, un acto de tan sólo 10 segundos, podemos extender el círculo de la paz. El mensaje de los estudiantes de secundaria que cuelga hoy en esta gran carpa es también una expresión del deseo de paz. Pequeños actos como el hacer grullas de papel pueden transmitir sentimientos sobre la paz. Procedamos sin cesar y con la convicción de sentar las raíces de una cultura de paz en la sociedad civil. Jóvenes del mundo, la nueva enfermedad del coronavirus, el calentamiento global y el problema de las armas nucleares tienen algo en común, y es que nos afectan a todos los que vivimos en esta tierra. ¿Son las armas nucleares necesarias para el mundo del futuro en el que vivirán? Abramos un camino hacia un mundo libre de armas nucleares y caminemos juntos por él. Hago un llamamiento a los líderes de los países de todo el mundo. Por favor, traten de romper el creciente clima de desconfianza y en su lugar construyan la confianza a través del diálogo. Ahora es el momento de elegir la solidaridad en lugar de la división. En la Conferencia de Revisión del TNP programada para el próximo año, les pido que muestren un camino factible hacia el desarme nuclear efectivo, que incluya la reducción de tales armas por parte de las superpotencias nucleares de Rusia y los EE.UU. Ahora hago un llamamiento al Gobierno de Japón y a los miembros de la Dieta. Como país que ha experimentado los horrores de las armas nucleares, les ruego que firmen el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares y se asegure de que sea ratificado lo antes posible. Además, sírvase examinar el plan para establecer una zona libre de armas nucleares en el noreste de Asia. Y por favor adhiéranse para siempre a los principios pacíficos de la Constitución japonesa, que incluye la determinación de “no entrar en guerra”. Además de proporcionar un mayor apoyo a los hibakusha, que sufren las secuelas de los bombardeos atómicos, pido que las medidas de ayuda se extiendan a los que sufrieron los bombardeos atómicos pero aún no han sido reconocidos oficialmente como supervivientes de los bombardeos. Han transcurrido ya nueve años desde el Gran Terremoto y Tsunami del Este de Japón. En cuanto ciudad que ha experimentado la amenaza de la radiación, Nagasaki apoya a los habitantes de Fukushima en el esfuerzo por su reconstrucción. Junto con todos aquellos que no han podido asistir como desearían a la ceremonia de hoy, debido al nuevo tipo de coronavirus, ofrecemos nuestras más sinceras oraciones por aquellos que perdieron sus vidas por la bomba atómica, y por este medio declaramos que Nagasaki continuará trabajando incansablemente con Hiroshima, Okinawa y todas las personas en lugares que han sufrido tantas pérdidas de vidas debido a la guerra y donde se anhela la paz, con el fin de lograr una paz duradera y la abolición de las armas nucleares.

Afficher plus

Articles similaires

Bouton retour en haut de la page