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Denigrantes en ciernes: El tiro por la culata

Efecto inverso

Es difícil comprender por qué la junta militar argelina muestra tanta miopía en el momento de elegir a sus legionarios en España para calumniar a Marruecos.

En definitiva, en sus perversos intentos de calumniar a Marruecos y, sobre todo sus relaciones con España, algunos hacen del país magrebí una superpotencia, una auténtica amenaza, según ellos, por imaginarios lobbies, a la democracia en España, Alemania, Holanda, Francia y hasta a Estados Unidos.

Todo porque, unos consideran que la generosa y civilizada propuesta marroquí de una autonomía en su Sahara es la más realista y realizable y otros reconocen la marroquinidad del Sahara.

Tal ligereza de criterios de los fichados y los sucesivos deslices del fichador hace que muchos españoles se interesen, de cerca, por este “país llamado Marruecos que ha crecido tanto que…”.

Pagando… pagando mientras que miles de argelinos se echan al mar en pateras en busca de un país más razonable y más sensato.

Y como sucede siempre en este obsoleto caso, tampoco falta quien lo considere una apología al racismo que roza el terrorismo. Una morofobia gratuita y primaria que más que dañar la imagen de Marruecos, hace reír a los españoles.

Efectos inversos que hacen que uno (el régimen militar argelino) pague, otros aprovechan (Marruecos).

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