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Derechos Humanos: Presente y futuro Juan C. Moraga D.

Tribuna infomarruecos.ma

 

Juan C. Moraga D.
Sub Director Ejecutivo.
Derechos Humanos Sin Fronteras.

Quienes concurren a la formación de Derechos Humanos Sin Fronteras lo hacen después de varios intentos fracasados para que las grandes corporaciones de los DDHH, como son HRW y Amnesti, revisaran su quehacer y abandonen la mirada ideológica o comercial a la hora de elaborar informes donde estos, claramente y en muchos casos, no contemplaban a todas las partes involucradas, dejándose llevar por influencias externas al opinar sobre política interna de los países, dejando de lado el principio fundamental de la carta de Naciones Unidas que en 1948 señala claramente que “los derechos humanos son universales” y están por sobre otras consideraciones, sean estas políticas, religiosas, étnicas o sociales. Es por ello que en la declaración inicial DHSF señala: “Frente a esto, 14 organizaciones de la sociedad civil de Latinoamérica, preocupadas por un correcto cumplimiento de la carta de Naciones Unidas firmada en 1948, han resuelto constituir DERECHOS HUMANOS SIN

FRONTERAS que, sin limitación ni discriminación de ningún tipo, se preocupe de proteger estos derechos con un trabajo de campo real y efectivo, que escuche a los involucrados  y otorgue garantía de objetividad a todas las partes en sus informes”.

Durante los 2 años de su existencia y por ser coherente con estos principios, DHSF, ha debido soportar gran número de descalificaciones, donde se mezclan todos los extremos,  pero sin que ninguno de estos ataques, hasta ahora, hubiese podido desmentir siquiera una parte de nuestros informes.

 Ya es público que al interior de DHSF han existido miradas distintas sobre situaciones muy concretas y también que se han recibido presiones de personajes importantes para impedir su publicación o modificar los textos ya publicados, especialmente en lo referente al Sahara y Venezuela, intentos que no lograron su objeto, pero que  han neutralizado el trabajo de DHSF en los últimos meses, cuestión que nos preocupa y también motiva para plantear la refundación de esta importante y noble iniciativa.

Creemos, y tal como se propuso al interior de DHSF, que la estructura central debe contemplar en ella la participación de otras organizaciones defensoras de los DDHH existentes sin recursos ni apoyo en América Latina, Europa y África, de tal forma que sean estas las que definan sus tareas para el corto y mediano plazo, con un directorio ejecutivo encargado de cumplir los mandatos que se generen en la estructura central.

Hoy DHSF tiene contactos con organizaciones de este tipo en 3 continentes y pendientes los acuerdos y alianzas con estructuras a nivel internacional con centros de estudio, Universidades, centrales sindicales  y la propia organización de Naciones Unidas que, además, cuenta con recursos para iniciativas de este tipo.

En su creación y desarrollo, DHSF ha tenido influencia positiva de personas y organismos que, sin dobles lecturas y por casi medio siglo, han defendido los derechos humanos, como es el caso de madres y abuelas de plaza de mayo, cuyo ejemplo nos sigue inspirando.

Pensamos que es hora de doblar la hoja y pasar a una nueva etapa, superando positivamente la vulgaridad y negacionismo de quienes buscaron neutralizar a DHSF, como sectores neofascistas en el caso de Venezuela, o el frente Polisario en el norte de África y actuar, consecuentemente, en el plano local e internacional, dispuestos para escuchar a todos y respetando siempre el mandato señalado en la carta de Naciones Unidas.

Este cambio hoy es más necesario que nunca al ver como las más grandes organizaciones de los DDHH han dejado de lado su objeto principal y también porque observamos que en EEUU la nueva administración está preocupada por esta situación, especialmente la vice presidenta kamala Harris que, en el tema de los derechos humanos, tiene una mirada que va mucho más allá de Amnesti o HRW.

En este camino hemos conocido personas de gran valor que, con su presencia, pueden ser indicadores de este nuevo aire o refundación de DHSF, como lo es en América latina la abogada y académica colombiana Erika Botero, especialista en derechos humanos y derecho internacional humanitario. El Presidente de ASADEDH, Ramdan Messaud, incansable luchador por los DDHH en el Sahara  y otros hombres y mujeres que, durante años, en distintos escenarios y con escasos recursos, han desarrollado funciones en favor de quienes más lo necesitan.

 En lo personal, pese a los ataques, ofertas y presiones, mantengo mi apoyo inalterable a los informes emitidos con anterioridad y mi condena a la violación de los derechos humanos en Argelia, pero también estoy consciente de que la noble tarea emprendida, para hacer más efectivo y colectivo su trabajo, necesita un nuevo aire y las personas adecuadas para cumplir a cabalidad el objeto de su creación, como es la defensa irrestricta de los derechos humanos bajo cualquier circunstancia o lugar.

 

 

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