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DESDE MI OBSERVATORY: MOHAMMED VI Y LA FIESTA DEL TRONO Ramón Moreno Castilla (Canarias)

Tribuna infomarruecos.ma

Cuando el entonces Príncipe Heredero, Sidi Mohammed, accedió al Trono a la muerte de su augusto padre Hassan II, el 23 de julio de 1999 conforme al Artículo 20 de la Constitución del Reino; comenzó un nuevo y esplendoroso capítulo de la historia milenaria de Marruecos y de la reinante Monarquía Alauíta fundada por Moulay Ali Cherif en el siglo XV.

El Rey Mohammed VI se convirtió así en el vigésimo tercer soberano de la Dinastía Alauí, que lleva reinando desde mediados del siglo XVII. Subió al Trono el 30 de julio de 1999 y esta fecha se convirtió oficialmente en la Fiesta del Trono, que este año celebra su 21 edición que son los mismos años de frúctifero reinado de Mohammed VI.

Es importante destacar el poder estabilizador de la Monarquía marroquí; porque sabios son los países como Marruecos que cuando llegó la hora de los cambios los materializó adaptando sus antiguas y acreditadas instituciones. Todo nuevo orden lleva implícito que el país no se paralice, que siga funcionando, lo que requiere estabilidad y conjugación de las nuevas instituciones políticas con las antiguas. Decía la acreditada revista francesa “Le Point” que “Marruecos es hoy en día un paraiso de tranquilidad en un mundo árabe que no parece haber digerido su primavera”, donde las Instituciones son las que mejor se estan adaptando al reto de conjugar tradición y modernidad, autoritarismo y respeto a la voluntad popular y lo más difícil sin duda: eslamismo político y democracia.

Pero lo que subyace en la relación especial entre islamismo político y Monarquía es la madurez de la sociedad civil marroquí. La Instituición monárquica ha jugado un papel estabilizador y unificador durante siglos; y el que se haya conservado a pesar del largo periodo transcurrido y de los avatares de la historia, le confiere un doble valor: la pátina del tiempo y haber servido al país durante siglos. Por eso la Monarquía marroquí encarnada en la egregia figura del Rey Mohammed VI es patrimonio común del pueblo y garante en el presente y en el futuro de estabilidad progreso y bienestar. Un futuro esperanzador que representa la entrañable figura del Príncipe Heredero Moulay El Hassan, flamente bachiller, que reinará en su día como Hassan III.

Así pues, este 30 de julio, feriado en el calendario laboral marroquí, se celebra un año más la Fiesta del Trono donde se produce una perfecta simbiosis entre Monarquía y pueblo marroquí, formando un binomio indisoluble; y donde el Rey Mohammed VI recibirá el afecto y la devoción de su pueblo volcado con su Rey. Y si bien los actos oficiales estarán condicionados por el dichoso Covid 19, ello no ha sido óbice para que el Rey pronunciara ayer desde el Palacio Real de Tetuán su Discurso del Trono, que constituye una pieza oratoria de primera magnitud; no solo por la propia exposición en si misma, sino por su indudable calado socio-económico.

En efecto, la alocución Real, con un mensaje positivo y esperanzador, hay que situarla en el marco de una dobre vertiente social y económica; al tiempo que el Soberano anunció al pueblo marroqui, aparte de mostrar su enorme preocupación por la salud de éste, el reconocimiento expreso a todos los Estamentos del Estado por frenar la pandemia y mitigar los efectos sobre las personas y la sociedad que han desmostrado, subrayó el Monarca, un alto nivel de disciplina y colaboración con las Autoridades verdaderamente encomiables. Una gestión de la crisis que, por otra parte, a convertido a Marruecos en todo un referente planetario según el reciente informe del Banco Mundial.

En el plano económico, el Rey ha pedido la movilización de todos los recursos disponibles, mientras se ingresarán 120.000 millones de dirhan a la economía nacional, que supone un 11 % del PIB, lo que situará a Marruecos a la cabeza de la recuperación económica pos Covid 19. Con este fin, Mohammed VI ha pedido la creación de un fondo de inversiones estratégicas para la finalización de grandes proyectos públicos­ privados. Asimismo, el Soberano pidió una reforma de gran alcance del sector público para corregir las disfunciones de las empresas públicas. El Rey ha pedido tambien la creación de un Organismo Nacional para garantizar la gestión estratégica de las participaciones del Estado y controlar el rendimiento y eficacia de los establecimientos públicos. Y en aras de la transparencia, el Monarca se estorzó en informar a la opinión pública marroquí del saldo de fondos y de las cantidades gastadas.

Pero uno de los aspectos más sobresalientes del discurso Real es el anuncio de la generalización de la cobertura social para todos los marroquíes en los próximos cinco años. La visión del Rey se basa en situar al ciudadano en el centro del proceso de desarrollo para satisfacer las aspiraciones del pueblo marroquí y contribuir al logro de la justicia social y sectorial. El Rey Mohammed VI considera que la cobertura de la seguridad social es la base para garantizar la dignidad humana y proteger a las clases sociales frágiles, contribuyendo así a fortalecer la cohesión social. En última instancia, el Rey ha pedido una cobertura de la seguridad social para todos los marroquíes a partir de 2021 con la generalización del segundo médico obligatorio (AMO) y las prestaciones familiares antes de ampliarlo a otras coberturas como la jubilación y la indemnizacición por deseempleo.

El Rey hizo en su flamante discurso una petición clara e inequívoca. Instó a no utilizar este noble proyecto con fines políticos, y adoptar un buen gobierno basado en el diálaga social; afirmando que la próxima etapa requiere del esfuerzo y la mancomunidad de todos los marroquís frente a los desafios que se avecinan, exhortandolos a doptar un espíritu de patriotismo y sentido de responsabilidad individual y colectiva para acelerar el ritmos de las reformas impuestas por la situación económica y aprovechar las oportunidades.

Es evidente que el Rey, que terminó su discurso con un verso coránico lleno de oprtimismo: “…Que Dios haga que la felicidad triunfe sobre la verguenza”; ha puesto una nueva piedra para completar la estructura del edificio social destinado a asegurar la dignidad de todos los marroquíes, como corresponde a un gran país.-

Canarias, 29 de julio de 20120                          Ramón Moreno Castilla rmorenocastilla@hotmail.com

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