-DESDE TAFÍ DEL VALLE- “CUANDO LA PERSEVERANCIA TAMBIÉN JUEGA” Por Dr. Jorge Bernabé Lobo Aragón

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Hoy millones observan a Messi.
Ven sus goles, sus títulos, sus récords y sus hazañas.
Yo creo ver algo distinto.
Veo a un hombre que nunca dejó de crecer.
A un niño que desafió las dificultades.
A un joven que convirtió la adversidad en impulso.
Y a un hombre que, aun habiéndolo ganado casi todo, sigue aprendiendo, trabajando y soñando.
Tal vez por eso su ejemplo trasciende el fútbol.
Porque nos recuerda una verdad sencilla y profunda: Nadie llega lejos solamente por el talento.
El talento abre algunas puertas.
La perseverancia las atraviesa.
La humildad las mantiene abiertas.
Y el esfuerzo cotidiano construye el camino.
Mientras escribo estas líneas desde Tafí del Valle, observo una imagen que también cuenta una historia.
La de un hombre avanzando con muletas por una cuesta.
Una pelota a sus pies.
Las montañas como testigos.
Y el horizonte todavía por delante.
Entonces comprendo que la lección es la misma.
No importa si la cuesta es una cancha de fútbol o una montaña.
No importa si la dificultad es un rival, una enfermedad, una pérdida o una limitación física.
Lo que verdaderamente importa es seguir avanzando.
Paso a paso.
Sueño tras sueño.
Con humildad para aprender.
Con perseverancia para continuar.
Y con la convicción de que cada esfuerzo deja una huella.
Messi lo enseña desde el deporte.
La vida lo enseña cada día.
Porque algunos reciben talentos extraordinarios.
Pero todos recibimos la oportunidad de luchar.
Y cuando la perseverancia camina de la mano de la humildad, los límites comienzan a retroceder.
Desde Tafí del Valle pienso que los verdaderos campeones no son aquellos que nunca caen.
Son aquellos que, una y otra vez, encuentran el valor para levantarse.
Porque los sueños no pertenecen a los más fuertes.
Pertenecen a quienes se niegan a abandonarlos.
Y porque, al final de todos los caminos, sigue siendo verdad aquello en lo que he creído toda mi vida: SIEMPRE SE PUEDE.

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