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Desmontando las Falsedades sobre Marruecos y los Derechos Humanos

Dar palos de ciego

 

El reciente artículo « Los crímenes de Marruecos », publicado en el diario “Público” por el periodista español David Bollero, ha generado un revuelo innecesario al estar plagado de acusaciones infundadas y carentes de rigor periodístico.

En primer lugar, es importante señalar que la designación del embajador marroquí Omar Zniber como presidente del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en 2024 se basa en un proceso de votación secreta, llevado a cabo por los estados miembros de la ONU. Las acusaciones de que Marruecos ha obtenido este puesto de manera indebida son infundadas y carecen de pruebas sólidas. Esta designación no es un regalo, sino un reconocimiento al compromiso de Marruecos con la promoción y protección de los derechos humanos, respaldado por su participación activa en diversos mecanismos internacionales como el Examen Periódico Universal (EPU).

En segundo lugar, Marruecos ha demostrado su compromiso con el respeto de los derechos humanos en diversas instancias internacionales, y su participación en el Consejo de Derechos Humanos no es una excepción. El país ha cooperado con los mecanismos de derechos humanos de la ONU, incluyendo la presentación de informes periódicos y la apertura a visitas de expertos independientes. Marruecos ha realizado avances tangibles en materia de derechos humanos en los últimos años, fortaleciendo el Estado de derecho, la participación ciudadana y la igualdad de género.

Las acusaciones de que Marruecos es un « régimen dictatorial » que viola los derechos humanos son infundadas y reflejan una visión sesgada y parcializada de la situación en el país. Marruecos es una democracia en constante evolución, con un sistema político que garantiza la participación ciudadana y el respeto de los derechos fundamentales. El país cuenta con elecciones libres y transparentes, donde diversos partidos políticos compiten por el poder, y su Constitución garantiza el respeto de los derechos fundamentales, incluyendo la libertad de expresión, asociación y reunión.

Es importante destacar que Marruecos ha cumplido con las resoluciones de la ONU relacionadas con el Sáhara marroquí y ha trabajado de buena fe para encontrar una solución política y pacífica al conflicto en la región. La presencia de la MINURSO en el territorio es un testimonio del compromiso de Marruecos con el proceso de paz y su voluntad de cooperar con la comunidad internacional para resolver esta cuestión pendiente.

Las acusaciones de que Marruecos ha « cometido crímenes de lesa humanidad » en el Sáhara marroquí son infundadas y carecen de fundamentos sólidos. Marruecos ha trabajado para promover el desarrollo y el progreso en la región, e ha implementado medidas para mejorar las condiciones de vida de la población saharaui.

El artículo de Bollero refleja un claro sesgo ideológico y una visión parcializada de la situación en Marruecos, ignorando los avances y logros del país en materia de derechos humanos. Marruecos no es una dictadura, sino una democracia en constante evolución comprometida con el respeto de los derechos humanos. Las acusaciones de David Bollero son infundadas y carecen de rigor periodístico.

Es hora de desmontar las falacias y promover un diálogo constructivo sobre la situación de los derechos humanos en Marruecos y en la región del Sáhara marroquí. Marruecos continuará trabajando por la paz, la estabilidad y el desarrollo, con el pleno respeto de los derechos humanos para todos. Además, sería beneficioso invitar a David Bollero a visitar Marruecos para que pueda conocer de primera mano la realidad del país.

Es esencial defender la verdad y luchar contra la desinformación. No podemos permitir que las falacias de un solo individuo empañen la imagen de un país comprometido con el progreso y el bienestar de su población.

InfoM arruecos.ma

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