DEUCALION Y PIRRA Por Elias D Galati

Reflexiones

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Elias D Galati Poeta y escritor (La Argentina)
Highlights
  • Deucalión y Pirra como símbolo de renovación y esperanza.

El mito griego de Deucalión y Pirra, es una de las más bellas leyendas sobre el  hombre y su tránsito  por este mundo.

Deucalión era  un  héroe que sobrevivió al grandioso diluvio universal enviado por Zeus.

Era hijo del titán Prometeo y esposo de Pirra.

Era reconocido por su rectitud, bondad, piedad y respeto a los dioses en un  momento  histórico en el que la humanidad se habría vuelto malvada.

De allí la necesidad de los dioses, de considerar una nueva recreación del ser humano, después de la destrucción por el diluvio.

Prometeo le avisa de la ira de Zeus y la anegación y destrucción de la vida en la tierra por el diluvio, y él construye un arca, donde resiste durante nueve días y nueve noches en compañía de Pirra su esposa el diluvio.

Al cesar el diluvio el arca se posa en la cima del monte Parnaso y comienza la tarea de repoblar la tierra.

Buscaba a las musas y su arte, su ciencia, llenas de belleza, verdad, bondad y armonía, pretendiendo que sea el modelo de la nueva generación, en lugar del hombre malvado que había sido destruido por las aguas.

Consulta a la diosa Temis quien le envía un enigma debía arrojar los huesos de su madre por encima de sus hombros.

Tras largas cavilaciones comprende que su madre era Gea la tierra, y que los huesos eran las piedras que habían quedado sobre la tierra.

Al arrojar las piedras,  las que arrojaba Deucalión se convertían en varones, y las que arrojaba Pirra en mujeres, con lo cual consiguió repoblar la tierra.

Esta nueva generación de seres humanos, tenía como características  haber sido impulsada por quien había soportado y fue purificado, por las aguas del diluvio: por quien era considerado recto, bondadoso, piadoso y respetuoso.

Que habían surgido de un acto de amor y abnegación por quien había arriesgado su vida por el ideal de un ser y un mundo mejor.

Que lo había adornado con las virtudes, la sabiduría, las artes y la gracia de las musas.

Cuenta la leyenda que su acto posterior fue cargar su alforja y subir al Olimpo en busca de las musas, divinidades hijas de Zeus engendradas en nueve noches de amor del vientre de Mnemosina, que era la diosa de la memoria encargada de inspirar las artes, las letras y las ciencias.

Las musas sus hijas eran Calíope  musa de la poesía èpica; Clio musa de la historia y la poesía  histórica; Erato musa de la poesía  lírica y amorosa; Euterpe musa de la música; Melpómene musa de la tragedia;Polimnia musa de los cantos sagrados; Talía musa de la comedia;  Terpsicore musa de la danza y el coro;  y Urania musa de la astronomía y las ciencias exactas.

Que maravillosa concepción, desde la purificación que redime al malvado, a partir de un elegido auténtico, ejemplar, poniendo en el corazon la verdad, la belleza, el bien, las virtudes de las musas, generar un nuevo ser para un mundo mejor.

La leyenda debe inspirarnos y va en relación con las creencias del  hombre, desde el arcano de la  humanidad.

Hagamos de nuestra vida, una pequeña recreación personal de nuestro ser, a partir de esta concepción.

Despojémonos del malvado, desechemos la violencia, el odio, el rencor y la discriminación.

Purífiquemonos en el agua del amor, de la bondad, de la amistad.

Desechemos el hombre viejo, y generemos un hombre nuevo a partir de las virtudes, de la sabiduría, del honor.

Seamos los nuevos Deucalión, las nuevas Pirra, capaces de crear un ser nuevo y un mundo de paz y felicidad, que sirva para que todos los hombres vivan en igualdad.

Seamos generosos, pensemos en los demás como hermanos muy queridos que nos pertenecen y deben gozar de aquello que a nosotros nos causa también placer.

Seamos creadores, hermanos, compañeros en el camino de la vida y de la historia para que todos los hombres puedan vivir en paz y felicidad.

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