En este 1 de mayo, Derechos Humanos Sin Fronteras DHSF recuerda el origen de esta fecha, marcada por la represión y la violación de los derechos humanos contra trabajadores que exigían condiciones dignas, como la jornada laboral de 8 horas.
A más de 140 años, el pronunciamiento advierte que las vulneraciones en el mundo del trabajo persisten, junto con una preocupante falta de autonomía y representatividad en muchas organizaciones sindicales.
También expresamos la preocupación por el contexto global, donde continúan las amenazas a los derechos humanos, la persecución a sindicalistas y el debilitamiento de la defensa independiente de los trabajadores.
En este Día Internacional del Trabajo, se honra la memoria de quienes lucharon por derechos fundamentales y se hace un llamado a fortalecer un sindicalismo libre, plural y verdaderamente representativo.

